jueves, 18 de febrero de 2010

JUAN RENÉ MOLINA M Y LOS OCHO DE VALPARAÍSO

JUAN RENE MOLINA MOGOLLONES Detenido-Desaparecido Desde El 29 de Enero de 1975 Hoy quisiera recordarles que hace 35 años un militante del MIR fue detenido y hecho desaparecer, él era mi compañero y el hace parte de uno de los tantos militantes anónimos de provincia. Este texto fue leído en un Homenaje a los 119 organizado por la Asociación de Ex Presos políticos chilenos-Francia en Paris, en Junio del 2005. Saludos fraternales Patricia Zuñiga Barros Mi compañero René Molina Mogollones era militante de MIR, miembro de la dirección Regional de Talca, Curicó y Colchagua. Trabajaba para la CONAF (Corporación Nacional Forestal) y era el presidente del sindicato de la zona de Curicó. Participó activamente en la creación del Consejo Comunal Campesino. El mismo día del golpe de estado, pasamos juntos a la clandestinidad, cambiando sin cesar de casa, de lugar, de región. Nunca pensamos salir de Chile. En enero de 1975, René tenía 29 años, y tres hijos de su matrimonio. El 29 de Enero fuimos detenidos por la DINA en Santiago, en la esquina de Avda. Matta con Portugal y llevados enseguida a la Villa Grimaldi. A René se le dio el número 924 y a mí el número 925. Fue durante los primeros días en Villa Grimaldi que tuve la certeza de estar embarazada. El día 4 de febrero, mientras nos sacaban al baño, pude reconocer por debajo de la venda que me cubría los ojos, los pantalones y los zapatos de René. El 11 de febrero, nos encerraron en un lugar que llamábamos « La Torre » con 14 otros compañeros. Cada celda medía menos de un metro cuadrado. Era el verano y hacía un calor terrible. Como el resto de las personas detenidas éramos sacados de allí solo para ser interrogados y torturados o para llevarnos al baño. Aunque se vivían momentos muy duros, la solidaridad entre nosotros era inmensa, quiero contarles simplemente algo que sucedió en estos días, para que puedan imaginarse a nuestros compañeros. Estaba en el 2° piso con Rosa Lizama, embarazada de 6 meses y medio y María Isabel Gutiérrez Martínez. No podíamos dormir sino por turno. Sabiendo esta situación, los 4 compañeros de una celda del primer piso, que disponían de una superficie un poco más grande que la nuestra, les solicitaron a los guardias que intercambiáramos. Así nos encontramos en una celda contigua a la de René y del marido de Rosa, Hernán Plaza lo que nos permitió comunicar mientras los guardias estaban ausentes y disponer de algunos centímetros más. Esto significo para nuestros compañeros quedar en una situación más crítica. Eran gestos como estos los que nos hacían vivir y sentirnos aún humanos. En la mañana del 20 de febrero de 1975, los agentes de la DINA sacaron a un grupo de nueve compañeros: Sonia del Transito Pacheco, Fabián Enrique Ibarra Córdoba, Carlos Ramón Rioseco Espinoza, Alfredo Gabriel García Vega, Horacio Neftalí Carabantes Olivares, Abel Alfredo Vilches Figueroa, Elías Villar Quijón y Juan René Molina Mogollones, todos ellos militantes del MIR. Nunca más supimos de ellos y no pude nunca obtener más información. En el mes de julio de 1975, en la localidad de Curitiba, Brasil, un diario denominado « O dia » publicó un artículo que daba una lista de 59 personas de nacionalidad chilena que habrían muerto como consecuencia de enfrentamientos armados. Allí figuraba el nombre de René. Desde ese momento tuve el sentimiento de que no lo vería más. Ahora sabemos que esta publicación correspondía a la Operación llamada Colombo por la DINA que fue una tentativa de la dictadura para esconder su responsabilidad en la ejecución y desaparición de 119 presos ; esta es una de las primeras acciones del « Plan Cóndor » : colaboración transnacional destinada a exterminar los militantes de izquierda. El 13 de mayo de 2005, el director de la DINA Manuel Contreras, publicó una declaración reconociendo la detención de 580 personas, todas desaparecidas. Entre ellas aparece el nombre de René. El texto dice que durante una « emboscada de franco-tiradores extremistas », René había sido « muerto en combate », y su cuerpo enterrado de modo anónimo en uno de los 7 patios del Cementerio General. ¿ Qué hacer de esta información ? Puedo decir que -por una parte- es la primera vez que se reconoce que los 119 no han sido asesinados por sus compañeros, ni en Argentina ni en el Brasil, si non que han sido detenidos por organismos de seguridad de la dictadura y ejecutados por ellos en Chile.-y por otra parte la VERDAD es que : René no murió en un combate ese 29 de enero : no estabamos armados y fuimos detenidos y torturados por la DINA. Confirmo que lo vi en vida hasta el 20 de febrero, fecha en que lo sacaron de La Torre junto al resto del grupo de militantes de Valparaíso que están desaparecidos. Renata, nuestra hija, nació en Francia el primero de octubre de 1975. NUESTRO PRIMER DEBER: LA MEMORIA TESTIMOINIO DE MAGGIE DURÁN EX – Prisionera Política en la correccional de Santiago y de Tres Álamos. http://www.youtube.com/watch?v=-4zYBlE2WhM&NR=1 N°1 TESTIMONIO DE HUGO SALINAS EX – Prisionero -Político en Tres Álamos. http://www.youtube.com/watch?v=M7p2gZ7T9Ik N°2 http://www.youtube.com/watch?v=HIx9n99DyM0 N°3 http://www.youtube.com/watch?v=WlgLuSCPte0 N°4 TESTIMONIO DE MARIA ALICIA SALINAS EX – Prisionera -Política en Tres Álamos. http://www.youtube.com/watch?v=SvG6xEEZBSs N°5 http://www.youtube.com/watch?v=BTx74U9Xv6g N°6

miércoles, 3 de febrero de 2010

A DESEMPOLVAR RECUERDOS

Chiquillas amigas y ex-liceanas Hola ya estamos en el año 2010, espero que haya comenzado bien y que los cambios que se hayan producidos nos ayuden a emprender nuevos trabajos y tareas en la sencilla y compleja realidad de existir Seguimos con Aminie dando vueltas con el libro y a este le sumaremos el de las memorias a través de los artículos del blogs. Por eso les pido que si tienen algo escrito sobre anécdotas, nos los envíen para sumarlo A no olvidar se abrió la Valech, nuevamente. Un abrazo a todas Rosa

APERTURA DE LAS COMISIONES DE DDHH

Estimadas Compañeras(os): A partir del 19 de Enero comienzan las entregas de la ficha Valech, para los que no lo han echo. Las comisiones de DDHH en regiones , las gobernaciones, son las encargadas de recepcionarlas, no lo olviden esto tiene un plazo. Saludos Nilda

viernes, 22 de enero de 2010

ENCONTRAR UN SENTIDO A NUESTRA VIVENCIA

Primo Levi, nació el 31 julio 1919 en Turin y murió el 11 abril 1987 en Turin, es uno de los má celebres sobrevivientes de la Shoah. ...
Frente al olvido Cada uno de nosotros, los sobrevivientes, se comporta de manera distinta, pero se distinguen dos grandes categorías. Pertenecen a la primera categoría los que rehúsan regresar, o incluso hablar del tema; los que querrían olvidar pero no pueden, y viven atormentados por pesadillas; los que, al contrario, han olvidado, han extirpado todo y han vuelto a vivir a partir de cero. He notado que, en general, todos estos individuos fueron a parar al Lager “por desgracia”, es decir sin un compromiso político preciso; para ellos el sufrimiento ha sido una experiencia traumática pero privada de significado y de enseñanza, como una calamidad o una enfermedad: el recuerdo es para ellos algo extraño, un cuerpo doloroso que se inmiscuyó en sus vidas y han tratado (o aún tratan) de eliminarlo. La segunda categoría, en cambio, está constituida por los ex prisioneros “políticos”, o en todo caso con preparación política, o con una convicción religiosa, o con una fuerte conciencia moral. Para estos sobrevivientes, recordar es un deber: éstos no quieren olvidar, y sobre todo no quieren que el mundo olvide, porque han comprendido que su experiencia tenía sentido y que los Lager no fueron un accidente, un hecho imprevisto de la Historia. Los Lager nazis han sido la cima, la culminación del fascismo en Europa, su manifestación más monstruosa; pero el fascismo existía antes que Hitler y Mussolini, y ha sobrevivido, abierto o encubierto, a su derrota en la Segunda Guerra Mundial. En todo el mundo, en donde se empieza negando las libertades fundamentales del Hombre y la igualdad entre los hombres, se va hacia el sistema concentracionario, y es éste un camino en el que es difícil detenerse. Conozco muchos ex prisioneros que han comprendido bien la terrible lección implícita en su experiencia, y que cada año vuelven a “su” campo llevando de la mano peregrinajes de jóvenes: yo mismo lo haría de buen grado si el tiempo me lo permitiese y si no supiera que logro el mismo fin escribiendo libros y aceptando comentarlos ante los estudiantes.
ver nota en:
aporte de Hernán Fernandez.

jueves, 10 de diciembre de 2009

La clase de Elías en el Rubén Castro, año 1972
Los amigos y ex-compañeros de liceo de nuestro camarada Elías le rendirán un homenaje, el próximo 19 de diciembre 2009 en Valparaíso, a las 11 de la mañana .
Se realizará en el memorial a los Detenidos- Desaparecidos de la región, que se encuentra en la Avenida Brasil.
Para decir una vez más e incansablemente que, Elías permanece en nuestra memoria que, seguiremos exigiendo Justicia y castigo a los cupables!!.
Cuya cobardía y bajeza no les permite respondernos a: Dónde está ELÍAS?.
En el mes de Enero 2010 se cumplirá 35 años de su ausencia forzada.
Serán 35 veranos del secuestro y posterior desaparición de este joven revolucionario que, a pesar de sus 19 años ha dejado su rastro indeleble en nuestros corazones y en la memoria histórica de nuestro país.
SITUACION REPRESIVA Elías Ricardo Villar Quijón, 19 años de edad, soltero, estudiante de la Universidad de Chile de Valparaíso, militante del MIR, fue detenido el 27 de enero de 1975, alrededor del mediodía en la vía pública, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los que se habían trasladado desde Santiago especialmente a la zona de Valparaíso y Viña del Mar con el fin de reprimir las actividades del MIR regional. El afectado fue llevado al Regimiento N°2 "Maipo". Horas después, a la 01:30 de la madrugada del 28 de enero, el domicilio en donde Elías Villar vivía junto a su abuela paterna (Yungay 2549), doña Hortensia Sánchez, fue allanado por tres civiles -uno de ellos portaba una metralleta- que se identificaron como pertenecientes a la DINA. Uno de los agentes era delgado y moreno; otro, rubio, delgado y joven; el tercero, de unos 50 años y moreno. Los funcionarios de la DINA registraron la pieza de la víctima, procediendo a llevarse consigo cartas personales. Cuando la señora Hortensia les preguntó por su nieto, le respondieron que Elías Ricardo se lo explicaría al volver a casa. El afectado fue ingresado en el Regimiento "Maipo", en donde fue careado casi de inmediato con Reinaldo Antonio Erick Zott. Por su parte, Hernán Horacio Brain Pizarro lo vio llegar al recinto militar como al mediodía de ese 27 de enero de 1975. Los numerosos testimonios relativos a la permanencia de Elías Villar en el "Maipo", coinciden en que, al día siguiente de su detención (28 de enero), fue subido, junto a una veintena de detenidos, en un camión frigorífico y trasladado a Santiago, en donde se le recluyó en Villa Grimaldi, recinto secreto de detención de la DINA, ubicado en Lo Arrieta 8.200, Peñalolén. También en Villa Grimaldi fue visto por testigos. Fernando Iribarren lo vio con un parche en un ojo. Villar le contó que, durante su estadía en el Regimiento "Maipo", se había pegado. Miguel Angel Montecinos estuvo con él en el sector de aislamiento denominado "La Torre". Elías Ricardo Villar permaneció en ese centro de torturas de la DINA hasta el 20 de febrero de 1975, fecha en que -con otros detenidos- fue sacado de Villa Grimaldi con destino desconocido. La detención y desaparición del afectado se inscribe en un operativo que la DINA montó en la zona de Valparaíso y Viña del Mar. Los efectivos de este organismo de seguridad tuvieron como base de operaciones el Regimiento N°2 "Maipo" de Valparaíso, y sus acciones culminaron con una veintena de detenidos, 8 desaparecidos y con la muerte de Alejandro Villalobos Díaz, "el Mickey". (Mayores antecedentes en el caso de Horacio Neftalí Carabantes Olivares). GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS El 7 de febrero de 1975, en la Corte de Apelaciones de Valparaíso, se interpuso un primer amparo por el afectado (rol 38-75), el que fue rechazado casi un año después, el 12 de diciembre de 1975, en virtud de los informes negativos de las autoridades. También en febrero de 1975, en la Corte de Apelaciones de Santiago se presentó un recurso por Elías Villar (rol 255-75), del que no hay mayores antecedentes. El 20 de diciembre de 1976, en la Corte de Apelaciones de Valparaíso se presentó un amparo por el afectado y por Abel Vilches (rol 120-76), el que, ocho días después, también fue declarado sin lugar dado que las autoridades de la época desconocieron su detención. Asimismo se interpusieron otros recursos de amparo que incluían a las 8 personas detenidas desaparecidas en enero de 1975 en Valparaíso. Durante la tramitación del recurso Rol N° 1-77 de 1977, la DINA, a través de su Director Manuel Contreras, reconoció, por primera vez, la detención del afectado. El entonces Coronel Contreras agregaba en un Oficio a la Corte el reconocimiento de la ejecución de Villalobos Díaz y la detención de los 8 de Valparaíso. En efecto decía "producto de un enfrentamiento con el segundo jefe de ese Regional del MIR Alejandro Villalobos Díaz (a) "Mickey", quien resultó muerto. A raíz de esta acción agregaba Contreras se detuvo a Neftalí Carabantes... y posteriormente al resto de los integrantes del Regional", integrado según el Director de la DINA por María Isabel Gutiérrez, Elías Villa, Abel Vilches, Carlos Rioseco, Alfredo García, Fabián Ibarra y Sonia Ríos, los que fueron dejados en libertad de inmediato mientras que Horacio Carabantes lo fue en Santiago. Con esta información la Corte Suprema en vez de investigar las evidentes contradicciones de las respuestas oficiales, resuelve confirmar la resolución de la Corte de Valparaíso, rechazando el Recurso de Amparo. En agosto de 1975 se interpuso una denuncia por presunta desgracia de Fabián Ibarra y Sonia Ríos, en el 4° Juzgado del Crimen de Valparaíso, la que fue rolada con el N°11.226. Posteriormente, la denuncia se hizo extensiva a los 6 detenidos desaparecidos restantes: Elías Ricardo Villar, Alfredo García Vega, Horacio Carabantes, Carlos Rioseco, María Isabel Gutiérrez y Abel Vilches. En septiembre de 1976, a petición de los familiares, la Corte Suprema ordenó a la Corte de Apelaciones de Valparaíso, la designación de un Ministro en Visita, René Clavería Lisboa, a fin de que continuase la investigación por el desaparecimiento de las 8 personas. En definitiva, el Ministro designado se declaró incompetente para seguir conociendo de los hechos (enero de 1977), remitiendo los antecedentes a la Justicia Militar. Después de varios recursos la causa fue radicada en la Fiscalía Militar de Valparaíso y fue ingresada con el Rol N° 230-77. Dicha causa fue sobreseída total y definitivamente en noviembre de 1983 por aplicación del DL 2.191 de 1978 (Ley de Amnistía). Seis años después la Corte Marcial confirmó el fallo y nuevamente se apeló la resolución; la causa se encuentra a la espera del fallo de la Corte Suprema (1992). (Mayores antecedentes en el caso de Horacio Neftalí Carabantes Olivares).

miércoles, 4 de noviembre de 2009

EL PRINCIPE EN LA MONTURA DE LA (IN)JUSTICIA CHILENA

COMUNICADO Hoy miércoles, 4 de noviembre, se realizará un juicio público y oral en contra de la periodista Pascale Bonnefoy por injurias y calumnias presentado por el ex oficial de ejército Edwin Dimter Bianchi, a quien la periodista identificó como el represor conocido como “El Príncipe” del Estadio Chile en los días posteriores al golpe militar de 1973. En un artículo publicado en mayo de 2006 parcialmente en el diario La Nación y en su totalidad en Estocolmo.se, El Mostrador, PiensaChile y El Siglo, entre otros medios, Bonnefoy da cuenta de una investigación periodística que la llevó a confirmar la identidad del “Príncipe” como la de Edwin Dimter. Consultó a oficiales militares en retiro que lo conocieron en la época de los hechos y a numerosos ex prisioneros políticos del Estadio Chile, quienes lo reconocieron en fotografías de la época como en otras más recientes. Este es el primer caso relacionado a violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura militar que se ventila en el nuevo sistema público de justicia. De la especialidad blindados, Edwin Dimter participó en el tanquetazo en contra del gobierno de Salvador Allende el 29 dejunio de 1973, y tras ello fue detenido en un recinto militar hasta el mismo día del golpe, el 11 de septiembre de 1973. Ese día, retornó a su unidad y fue enviado en misión al Estadio Chile. En el Estadio, Dimter se destacó no sólo por su inconfundible aspecto físico, sino también por su nivel de agresividad y actitud de mando, a pesar de no ser el oficial de mayor rango en el recinto. Hay testigos de cómo golpeó y maltrató a prisioneros y de un episodio en particular que pocos han podido olvidar: el asesinato a culatazos de un obrero de Textil Progreso, a quien el “Príncipe” ordenó castigar. Se ha construido un mito popular en torno a que el “Príncipe” del Estadio Chile fue quien asesinó a Víctor Jara. Sin embargo, no existen testigos directos –salvo los propios involucrados- de su ejecución y el caso aún no ha sido plenamente esclarecido por la justicia. Dimter ha declarado varias veces ante el juez Juan Fuentes Belmar, quien investiga la muerte de Víctor Jara. La querella por injurias y calumnias fue presentada originalmente también en contra del director del diario El Siglo, Francisco Herreros, y el entonces editor del mismo diario, Julio Oliva. Sin embargo, Herreros negoció un acuerdo con la parte querellante y se retiraron los cargos en su contra. Herreros servirá de testigo a favor de la parte querellante. Oliva no se presentó reiteradamente a las audiencias previas al juicio, por lo que fue declarado prófugo y no será parte de este juicio. Por la defensa se presentarán cuatro testigos, todos ex prisioneros del Estadio Chile. A petición de la parte querellante, el tribunal no permitió la presentación de un mayor número de testigos, como fue solicitado por la defensa. DATOS DEL JUICIO: Fecha: Miércoles, 4 de noviembre 2009 Hora: 14 horas Lugar: Centro de Justicia, Avenida Pedro Montt 1606, metro Rondizzoni Juzgado: Séptimo Juzgado de Garantía, Edificio E, Piso 4 Querellante: Edwin Dimter Bianchi, representado por los abogados Jorge Balmaceda, José Barahona y Jorge Montiel Querellada: Pascale Bonnefoy Miralles. Email: pascale.bonnefoy@gmail.com Abogado defensor: Lorenzo Morales ARTÍCULO Hoy se declara “exonerado político” y es jefe de Departamento en la SAFP Edwin Dimter, el sádico “Príncipe” del Estadio Chile Por décadas logró ocultar su identidad, cubierto por el silencio de sus antiguos camaradas de armas. Edwin Dimter Bianchi, audaz protagonista del tanquetazo de junio de 1973, fue “El Príncipe”, el sádico niño bonito del Estadio Chile al que le han imputado la muerte de Víctor Jara. Hoy, se declara exonerado político y ocupa un cargo de confianza en la Superintendencia de AFP. por Pascale Bonnefoy Al “Príncipe” no lo olvidarían jamás los cerca de cinco mil detenidos en el Estadio Chile los días posteriores al golpe militar de 1973. Era alto, rubio, de ojos azules, pelo engominado hacia atrás: un perfecto pije que se paseaba en los pasillos superiores del Estadio como pavo real, siempre balanceando un linchaco, permanentemente amenazando e insultando a los prisioneros. “¿Me escucha la cloaca marxista? ¿Me oyen los comemierda? ¡Ahora se acabaron los discursos, chuchas de su madre! Ahora van a tener que trabajar. Los que se nieguen a trabajar, los fusilaremos. ¿Me escuchan los vendepatria?” El oficial, con su vozarrón, no necesitaba usar el micrófono dispuesto en el pasillo del segundo piso del Estadio Chile. “¡Tengo voz de Príncipe!” exclamó ante miles de detenidos. Así, el arrogante teniente de 23 años quedó como el “Príncipe”, y su cara redonda y bonita permanecería grabada en la retina de los prisioneros políticos para siempre. En las últimas semanas, media docena de ellos ha reconocido a Edwin Dimter como el “Príncipe”, al verlo en persona y a través de fotografías. “Todos los presos teníamos que mantenernos trotando con las manos en la nuca, mientras avanzábamos hacia un mesón donde Dimter anotaba los nombres de los presos. Mientras estaba en la fila, tenía que aprenderme mi número de carnet antes de llegar al mesón. Saltaba y me memorizaba el RUT. Cuando llegué al mesón, lo miré a él, y recordé mi RUT. Por eso se me grabó su rostro, su cara de ángel, porque fue mirándolo que me aprendí mi RUT por primera vez,” relata Víctor García, entonces estudiante de la UTE recluido en el Estadio. Así lo ha afirmado también un oficial de Ejército en retiro que conoció a Dimter cuando éste era recién un cadete en la Escuela Militar a mediados de los sesenta, y se lo volvió a encontrar en el Estadio Chile, adonde este oficial había sido enviado a reforzar la guardia exterior. Y así lo admitió el propio Dimter ante el juez Juan Eduardo Fuentes, quien investiga el asesinato de Víctor Jara en el Estadio Chile. Citado a declarar a mediados de marzo este año, según el abogado Nelson Caucoto, Dimter reconoció ante el magistrado haber estado en el Estadio Chile, aunque no admitió ser el “Príncipe”. Como Dimter, otros dos protagonistas de la sublevación del Regimiento Blindados N° 2 el 29 de junio de 1973, conocido como el “tanquetazo”, en contra del Presidente Salvador Allende, también fueron citados a declarar y reconocieron haber estado en el Estadio Chile: el teniente coronel Roberto Souper y el teniente Raúl Jofré González. “Dimter y Jofré fueron los más ‘perros’ en el Estadio. Tenían sangre en el ojo. Venían con mucha odiosidad por haber estado presos. Salen libres el día del golpe y se enfrentan a miles de detenidos, completamente a su merced. El ensañamiento para con los presos se explica por el estado psicológico con que venían,” explicó otro oficial de Ejército en retiro que fue instructor de Dimter en la Escuela Militar, y tuvo reiteradas oportunidades de encontrarse con él en los meses previos al golpe militar. Dimter había recuperado su libertad recién el 11 de septiembre. Junto a Jofré, había permanecido casi tres meses recluido en la Escuela de Telecomunicaciones del Ejército en Peñalolén debido a su participación en el tanquetazo. Esa mañana, Dimter había dirigido una audaz acción de rescate: irrumpió con un tanque en el Ministerio de Defensa para liberar al capitán Sergio Rocha Aros, detenido a disposición de la justicia militar tras haberse detectado días antes el complot en el mismo regimiento. En la acción fue muerto el sargento Rafael Villena. Unos 15 civiles murieron ese día, entre ellos el corresponsal argentino de la Radio y Televisión de Suecia, Leonardo Henrichsen, quien filmó su propia muerte; Dimter es imputado en la querella criminal interpuesta por sus hijos en octubre pasado en Santiago. El mismo día del golpe, Dimter retornó a su unidad, y según fuentes militares, él y Jofré fueron inmediatamente enviados en “comisión de servicio” al Estadio Chile, inaugurado como tal sólo cuatro años antes. Era histriónico, y convirtió al Estadio Chile en su nuevo escenario. “En una ocasión, el Príncipe nos mostró un fusil AK-47 desde el pasillo del segundo piso donde hablaba. ‘Esto lo encontramos en un allanamiento. ¡Con esto nos iban a disparar!’ gritó. Uno de los presos preguntó a quiénes iban a disparar. ‘A estos pechos,’ dijo, y sacó su pecho hacia delante,” cuenta Guillermo Orrego, en la época trabajador de Standard Electric, detenido el 12 de septiembre y enviado al Estadio Chile. Otro ex detenido, el abogado Boris Navia, entonces funcionario de la UTE, describió al “Príncipe” de esta manera: “Subía y bajaba gritando por las escaleras del Estadio. Aparecía de improviso en cualquier sector alto del estadio y los prisioneros debían hacerle silencio… Era un actor de pacotilla. Llevaba siempre en sus manos un linchaco, y al pasar por las hileras de presos que por horas y horas esperaban con las manos en la nuca para ingresar al Estadio, junto con los insultos, los golpeaba con su linchaco, de preferencia en los testículos”. “En una de sus arengas –continúa Navia- el Príncipe dijo desde lo alto que no tenía porqué ocultar su rostro a estas mierdas marxistas y teatralmente se sacó los lentes ahumados y el casco, lanzando este último en un ademán histriónico. El casco rodó por las gradas, y dos pelados corrieron a buscarlo. Allí, bajo los reflectores, pudimos ver claramente su pelo rubio, su tez y ojos claros, su cara redonda, sus rasgos finos de niño bonito.” Fue el “Príncipe”, según ex detenidos, quien ordenó a un soldado matar a culatazos a un obrero cuando el militar tropezó sobre su pierna. Y según testigos, fue quien atormentó y golpeó personalmente a Víctor Jara. Aunque no se ha establecido judicialmente, el “Príncipe” ha sido sindicado como el que dio muerte al cantante, cuyo cuerpo apareció el 16 de septiembre cerca del Cementerio Metropolitano con 44 impactos de bala, junto a otros cinco ejecutados. Entre ellos, el ex director de Gendarmería, Litré Quiroga, con 38 impactos de bala en el cuerpo. En diciembre de 2004, el juez Juan Carlos Urrutia procesó al teniente coronel en retiro Mario Manríquez Bravo por el homicidio de Jara, por haber sido el oficial a cargo del Estadio Chile. Sin embargo, aún no se establece quién o quiénes fueron los autores materiales. Numerosos testimonios apuntan al “Príncipe”. Oriundo de Valdivia y único hombre entre los cinco hijos de Eduino Dimter Sube, descendiente de alemanes que colonizaron el sur chileno, Edwin Dimter Bianchi está emparentado por el lado de su madre, Rosa del Carmen Bianchi Zamora, con el Embajador de Chile en Estados Unidos, Andrés Bianchi Larre, también valdiviano. En 1969, ya como cadete en la Escuela Militar, Dimter integró un escuadrón blindado junto a otros alumnos que ganarían notoriedad años después: José Gasset Ojeda, quien también participaría en el tanquetazo de 1973; Jorge Acuña Hahn, quien integró la Caravana de la Muerte a Cauquenes en octubre de 1973; y Manuel Provis Carrasco, ex miembro de la Brigada Caupolicán de la DINA, años después, jefe del Batallón de Inteligencia del Ejército, y hoy procesado por el secuestro del químico de la DINA, Eugenio Berríos, y por asociación ilícita en la muerte del coronel Gerardo Huber. El escuadrón lo comandaba el entonces teniente José Zara Holger, ex miembro de la DINA y hoy procesado por el asesinato del general Carlos Prats. “Conocí a Dimter en la Escuela Militar, cuando él era cadete. Ya entonces todo el mundo le decía ‘el loco Dimter’. Era buen alumno, pero loco. ¡Había que ser un poco loco para meterse con un tanque al Ministerio de Defensa!” afirmó un oficial en retiro. Dimter egresó el 1 de enero de 1970, al igual que compañeros de promoción como Armando Fernández Larios, Augusto Pinochet Hiriart y Oscar Izurieta Ferrer. Diez días después, el “loco Dimter” viajaría a Panamá junto a más de 100 oficiales chilenos, para recibir un “curso de perfeccionamiento” en la Escuela de las Américas. Dimter tomó el “Curso de Orientación sobre Armas de Combate”, de un mes de duración. Después de su paso por el Estadio Chile, a comienzos de 1974, Dimter fue enviado a la Escuela de Blindados en Antofagasta. Sin embargo, por razones que aún no se han podido confirmar, fue dado de baja el 31 de diciembre de 1976. Esta baja a destiempo le permitió, y sin duda con algún aval político, postular a los beneficios de la Ley de Exonerados Políticos en febrero de 1999. Fue calificado como tal el 20 de enero del 2000. Se le acreditaron 11 meses, 29 días sin trabajo, por lo que tiene derecho a un abono por esa laguna previsional. No sería la primera vez que el Programa de Exonerados Políticos del Ministerio del Interior entrega beneficios a criminales. Ya les había pasado con el agente de inteligencia de la Fuerza Aérea, Rafael González Verdugo, procesado por el homicidio en 1973 del estadounidense Charles Horman en el Estadio Nacional, y con el capitán de Carabineros Fernando Chesta Puente, involucrado en la muerte de Sergio Verdugo en 1976. “A raíz del caso de González Verdugo, nos dimos cuenta que ‘se nos fueron’ unos ocho a nueve casos mal calificados, de militares que postularon como exonerados. A menudo contaron con el aval de un senador que certificaba su calidad de exonerado político. Pero era un proceso poco riguroso,” explicó un funcionario del Programa. Cuando postuló como “exonerado”, Dimter ya estaba inmerso en el aparato público y en algún momento en el camino, se tituló de contador-auditor. A principios de los ochenta, ingresó al Ministerio de Obras Públicas gracias a los buenos oficios del entonces ministro del ramo, general Bruno Siebert. Después, en 1985, ingresó a la Superintendencia de AFP, escalando posiciones hasta ocupar hoy un cargo de confianza de la Superintendenta Solange Berstein, quien debe conocerlo desde al menos 1994, cuando ella ingresó a trabajar como analista en la División de Estudios de la SAFP. En su oficina de Jefe del Departamento de Auditoría de Procesos Especiales y Pensiones en el piso 14 del edificio del Ministerio de Trabajo, Dimter no da pistas sobre su vida privada. Sólo tiene un escritorio y un estante con material de trabajo; ninguna fotografía familiar adorna el lugar; ningún libro revela sus intereses. Según testigos, ni siquiera permite que otros le sirvan el café. Él se hace todo solo. Y no quiere saber nada de sus antiguos compañeros de armas, a quienes les dio la espalda hace años. Publicado parcialmente en: La Nación (25 mayo 2006) Publicado en su totalidad en: Estocolmo.se, www.estocolmo.se (25 mayo 2006) http://www.estocolmo.se/chile/elprincipe_060526.htm PiensaChile, www.piensachile.com (25 mayo 2006) http://www.piensachile.com/content/view/962/10/ El Mostrador, www.elmostrador.cl (31 mayo 2006) El Siglo (5 junio 2006) Otros por reproducción libre ------------- 25 mayo 2006

viernes, 25 de septiembre de 2009

La Búsqueda Inacabable de Mario Calderón Tapia

Mario en el Parque Italia, Julio de 1973.
Detenido-Desaparecido
25 de septiembre de 1974.
LA LUCHA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA. Los 119 hombres y mujeres detenidos-desaparecidos fueron castigados por la represión militar porque ellos(ellas) no aceptaron someterse à la Dictatura, se habían convertido en resistentes que « hacían desaparecer »con el objetivo de aterrorizar al pueblo y para paralizar su lucha. Mario era uno de ellos. Mario nació en Valparaíso el 23 de mayo de 1943, a los 16 años egresó de la enseñanza secundaria y comienza su participación en las luchas estudiantiles, momento en que se distingue por sus características de líder. Pronto asume la cabeza de organizaciones estudiantiles y es elegido presidente de la Federación de estudiantes Universitarios de Valparaíso. A los18 años comienza su vida de trabajador, como estudiante y después en los medios de comunicación en tanto que periodista, al mismo tiempo se desempeñaba como profesor-asistente en la cátedra de periodismo. A la edad de 19 años en más de una oportunidad desde el año 1964, se distingue comme Dirigente Nacional e Internacional. Es invitado a los países de América Latina y de Europa. El año 1968 llega, encontrándolo sumergido en las luchas obreras-estudiantiles haciendo parte de los Comités de apoyo a los sindicatos. En 1969 participa en las luchas de los estudiantes por la reforma universitaria, y en 1971 es miembro integrante en la comisión redactora de los estatutos de la carrera de periodismo de la universidad de Chile. Su vida de periodista social y su compromiso político se fundían en un solo hombre Mario un luchador íntegro y enérgico. En esa época conoce a Miguel Enriquez en Viña del Mar y comienza a militar en el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria. El golpe de estado de 11 de septiembre de 1973 lo sorprende con un cúmulo de altas responsabilidades políticas, sociales y profesionales. Su elección fue la de resistir y la de quedarse en nuestro país para luchar al lado de los trabajadores y continuar a hacer frente a la Dictadura sangrienta que sometía brutalmente, sin respetar a viejos ni a niños . Mario comienza a asumir tareas de Dirección con el objetivo de « reconstituir »el movimiento clandestino en condiciones muy dificiles y peligrosas.
Logró burlar a la represión durante un año. El 25 septiembre, a las 09:30 de la mañana en la vía pública, entre las calles Banderas con Catédral fue detenido por la DINA. Testimonios de los camaradas que lo vieron en las casas de torturas se acuerdan de él como un hombre optimista a pesar de sus heridas y quemaduras producto de la salvaje tortura. Una mañana del mes de Noviembre un agente de la DINA le ordena recoger sus efectos y de seguirle... Nunca más su familia lo ha vuelto a ver. El recuerdo de Mario permanece intacto en su familia y en sus camaradas de lucha. Los deseos entusiastas de Mario, de construir una sociedad justa y su postura consecuente han quedado en la memoria histórica de nuestro país, la cual continuaremos a seguir recuperando. Ni Perdón, Ni Olvido ! Hasta encontrarlos !
Aminie Calderón Tapia,25 de Septiembre de 2009.