viernes, 6 de marzo de 2009

8 DE MARZO: LA MUJER DETENIDA DESAPARECIDA

A Aquéllas
A Aquéllas con sus sus vientres prometedores. Cuando la vida se mostraba entera. A Aquéllas que el amor iban descubriendo sobre la arena húmeda y la polifonía que les habitaba como un sonido de violines, inventados en el titubear de la adolescencia. A Aquéllas de minifaldas y cabellos largos que se arriesgaban con la salida cotidiana de la resistencia Asimismo a Aquéllas que con más primaveras y habían vivido « más », en fin… ! un poco « más ». Cuya edad no fue barrera para la brutalidad y la cobardía de los verdugos. A Aquéllas con miedo en la mazmorra oscura,con lágrimas que escurrìan por debajo de las vendas negras cubriendo sus mejillas de casi niñas. Brotaban de sus ojos cubiertos con scotch…. A Aquéllas cuyos pechos se reventaban de leche porque no había podido beber el hijo recien nacido. A Aquéllas de ojos azules que mismo entre la penumbra se percibía la órbita morada en su alrededor a causa de la picana.
A Aquéllas de vientres plenos de vidita que no sabemos a que cuna fueron a parar…O que desaparecieron.
A Aquéllas de gestos de solidaridad en el mundo del horror. A las Compañeras militantes que sus nombres hoy se han convertido en Rozas.
A las Mujeres que no pudieron ser como el agua para deslizarse entre las rejas.
A las que no tuvieron la suerte de sobrevivir simplemente. A Aquéllas, todas ellas, las recordamos este 8 de Marzo.
Caminando y volteándonos, cada vez !
Sin Resignación
Llevando el recuerdo a cuesta .El Olvido no pertenece a nuestro Universo menos el Perdón. Caminando y volteándonos cada vez !
Sin Resignación La Memoria nos cobija en su seno. Nuestras manos se juntan con las suyas.
Caminando y volteándonos cada vez hasta el final !.
Sin Resignación .
A María Isabel.Gutierrez. Martinez. (D-D, desde el 24 de Enero de 1975) de aminie calderón tapia 8 DE MARZO DE 2009.

  • (Mujereshoy) Esta lista presenta el nombre de la persona detenida desaparecida, seguida de la fecha y lugar de detención. Luego, se consigna su edad y ocupación, seguido de su pertenencia, o no, a un partido o movimiento político. En ocasiones se agregan datos relativos a casos colectivos. Todas estas mujeres detenidas desaparecidas son mencionadas en el Informe Rettig, a menos que se especifique lo contrario.
  • 1973
  • Elba Burgos Sáez, 20/09/1973 (aprox.), en la provincia de Bío-Bío; 30 años, auxiliar paramédico. Dirigente social y secretaria comunal del PS. (No está en Informe Rettig, pero es mencionada en el listado de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, AFDD).
  • María del Carmen Arriagada Jerez, 27/09/1973, en Temuco; 40 años, profesora primaria. Dirigente del magisterio y militante PC.
  • Erika del Carmen Riquelme Briones, en octubre de 1973, en Chillán; 17 años, comerciante ambulante. (No está en Informe Rettig, pero es mencionada en el listado de la AFDD.)
  • Bernarda Rosalba Vera Contardo, 10/10/1973, en Valdivia; 27 años, profesora de educación básica. Militante MIR e integrante del MCR.
  • María Edith Vásquez Fredes, 23/10/1973, en Curanilahue; 25 años, comerciante. Militante PC. María Isabel Beltrán Sánchez, 18/12/1973, en Linares; 21 años, estudiante universitaria. Militante MIR.
  • Nelsa Zulema Gadea Galán, 19/12/1973, en Santiago; 29 años, de nacionalidad uruguaya, secretaria de la Corporación de la Vivienda, asignada a la empresa soviética KPD.
  • 1974
  • Rebeca María Espinoza Sepúlveda, 03/01/1974, en Santiago; 40 años, secretaria del Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP. Sin militancia política conocida.
  • Marcela Soledad Sepúlveda Troncoso, 26/06/1974, en Santiago; 18 años, estudiante universitaria. Militante MIR.
  • Ruth María Escobar Salinas, 30/06/1974; 27 años, estudiante universitaria. Militante MIR. (No está en Informe Rettig, pero es mencionada en el listado de la AFDD.)
  • Bárbara Gabriela Uribe Tamblay, 10/07/1974, en Santiago; 20 años, secretaria. Militante MIR. “Caso de los 119”. María Inés Alvarado Borgel, 15/07/1974, en Santiago; 21 años, secretaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • María Angélica Andreoli Bravo, 06/081974, en Santiago; 27 años, estudiante universitaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • Muriel Dockendorff Navarrete, 06/08/1974, en Santiago; 23 años, estudiante universitaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • María Cecilia Labrín Sazo, 12/08/1974, en Santiago; 25 años, embarazada de tres meses, asistente social. Militante MIR.
  • María Elena González Inostroza, 15/08/1974, en Santiago; 24 años, profesora de educación básica. Militante MIR. “Caso de los 119”. Jacqueline del Carmen Binfa Contreras, 27/08/1974, en Santiago; 28 años, estudiante universitaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • Gloria Esther Lagos Nilsson, 27/08/1974, en Santiago; 28 años, embarazada de tres meses y medio, ex secretaria de la Oficina de Prensa del Palacio de Gobierno durante la presidencia de Salvador Allende. Militante PS.
  • Violeta del Carmen López Díaz, 29/08/1974, en Santiago; 40 años, secretaria. Vinculada al MIR.
  • Elsa Victoria Leuthner Muñoz, en septiembre de 1974, en Santiago; 32 años, profesora, ex secretaria de la senadora del PC Julieta Campusano.
  • Sonia de las Mercedes Bustos Reyes, 05/09/1974, en Santiago; 30 años, secretaria. Militante del PDC y, al parecer, vinculada al MIR. “Caso de los 119”.
  • Mónica Ghislayne Llanca Iturra, 06/09/1974, en Santiago; 23 años, empleada pública. Vinculada al MIR. “Caso de los 119”.
  • María Cristina López Stewart, 22/09/1974, en Santiago; 21 años, estudiante universitaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • Cecilia Miguelina Bojanic Abad, 02/10/1974, en Santiago; 23 años, secretaria, embarazada de cinco meses. Militante MIR. Amelia Ana Bruhn Fernández, 04/10/1974, en Santiago; 34 años, decoradora. Militante MIR
  • Eugenia del Carmen Martínez Hernández, 24/10/1974, en Santiago; 25 años, obrera textil. Vinculada al MIR. “Caso de los 119”.
  • Jacqueline Paulette Drouilly Yurich, 30/10/1974, en Santiago; 25 años, estudiante universitaria, embarazada de tres meses. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • Cecilia Gabriela Castro Salvadores, 17/11/1974, en Santiago; 24 años, estudiante universitaria Militante MIR. “Caso de los 119”. Diana Frida Aron Svigilsky, 18/11/1974, en Santiago; 24 años, embarazada de tres meses y medio, funcionaria de Editorial Quimantú. Militante MIR.
  • Gabriela Edelweiss Arredondo Andrade, 19/11/1974, en Santiago; 32 años, estudiante universitaria. Militante MIR. (No está en el Informe Rettig, pero es mencionada en el listado de la AFDD.)
  • Ida Amelia Vera Almarza, 19/11/1974, en Santiago; 31 años, arquitecta. Militante MIR. Carmen Cecilia Bueno Cifuentes, 29/11/1974, en Santiago; 24 años, cineasta. Vinculada, aparentemente, al MIR. “Caso de los 119”.
  • María Julieta Ramírez Gallegos, 30/11/1974, en Santiago; 65 años, dueña de casa, detenida cuando visitaba a su hija, recluida en un centro de detención.
  • Marta Silvia Adela Neira Muñoz, 09/12/1974, en Santiago; 29 años, empleada. Vinculada al MIR. “Caso de los 119”.
  • María Teresa Bustillos Cereceda, 09/12/1974, en Santiago; 24 años, estudiante universitaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • Nilda Patricia Peña Solari, 10/12/1974, en Santiago; 23 años, estudiante universitaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • María Teresa Eltit Contreras, 12/12/1974, en Santiago; 22 años, estudiante de secretariado DUOC. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • María Isabel Joui Petersen, 20/12/1974, en Santiago; 19 años, estudiante universitaria. Militante MIR. “Caso de los 119”.
  • 1975
  • Sonia del Tránsito Ríos Pacheco, 17/01/1975, en Valparaíso; 30 años, estudiante universitaria. Militante MIR.
  • María Isabel Gutiérrez Martínez, 24/01/1975, en Valparaíso; 26 años, empleada administrativa del Servicio Médico Nacional de Empleados. Militante MIR.
  • Carmen Margarita Díaz Darricarrere, 13/02/1975, en Santiago; 24 años, estudiante universitaria, militante MIR.
  • Michelle Marguerite Peña Herreros, 20/06/1975, en Santiago; 27 años, de nacionalidad española, embarazada de ocho meses y medio, estudiante universitaria. Militante PS. Modesta Carolina Wiff Sepúlveda, 25/06/1975, en Santiago; 34 años, asistente social. Militante PS.
  • Mireya Herminia Rodríguez Díaz, 25/06/1975, en Santiago; 33 años, secretaria. Militante PS. Rosa Elvira Soliz Poveda, 07/07/1975 (aprox.), en Santiago; 23 años, estudiante universitaria. Dirigente estudiantil. Militante PS.
  • Sara de Lourdes Donoso Palacios, 15/07/1975, en Santiago; 25 años, estudiante universitaria. Militante PS.
  • 1976
  • Clara Luz Rubilar Ocampo, marzo de 1976, en Santiago; 25 años, estudiante. Militante PS. (No está en Informe Rettig, pero es mencionada en el listado de la AFDD.)
  • María Olga Flores Barraza, 02/04/1976, en Quintero; 60 años, dueña de casa. Militante PC.
  • Frida Elena Laschan Mellado, 05/04/1976, en Argentina. Sin otros datos.
  • Nalvia Rosa Mena Alvarado, 29/04/1976, en Santiago; 20 años, embarazada de tres meses, dueña de casa. Militante JC.
  • Elisa del Carmen Escobar Cepeda, 06/05/1976, en Santiago; 42 años, obrera. Dirigente PC.
  • Eliana María Espinoza Fernández, 12/05/1976, en Santiago; 44 años, comerciante. Militante PC.
  • Elizabeth de las Mercedes Rekas Urra, 26/05/1976, en Santiago; 27 años, embarazada de cuatro meses, asistente social. Militante MAPU.
  • María Cecilia Magnet Ferrero, 16/07/1976, en Argentina, junto a su cónyuge chileno; de nacionalidad argentina, socióloga. Militante del MAPU. “Acciones contra matrimonios mixtos argentino-chilenos”.
  • María Galindo Ramírez, 22/07/1976, en Santiago; 26 años, secretaria administrativa. Militante MIR.
  • Clara Elena Canteros Torres, 23/07/1976, en Santiago; 21 años, empleada laboratorista. Militante JC. Alicia Mercedes Herrera Benítez, 04/08/1976, en Santiago; 52 años, dueña de casa. Militante PC. Julia del Rosario Retamal Sepúlveda, 13/08/1976, en Santiago; 54 años, profesora primaria. Militante PC.
  • Rosa Elena Morales Morales, 18/08/1976, en Santiago; 46 años, trabajaba en la Secretaría del Ministro del Trabajo. Militante PC.
  • Lila Ludovina Valdenegro Carrasco, 02/09/1976, en Valparaíso, detenida por agentes de seguridad que buscaban a su marido, ex alcalde y regidor del PC; 48 años, modista. Sin militancia política.
  • Rachel Elizabeth Venegas Illanes, 24/09/1976, en Argentina; institutriz. Militante MIR.
  • María Eliana Acosta Velasco, 28/09/1976 y desaparecida en enero de 1977 en Argentina; de nacionalidad argentina, 34 años, dueña de casa. Militante PS. (No está en el Informe Rettig, pero es mencionada en el listado de la AFDD.)
  • Reinalda del Carmen Pereira Plaza, 15/12/1976, en Santiago; 29 años, embarazada de seis meses, tecnóloga médica. Militante JC. “Caso de los Trece”.
  • 1977
  • Gloria Ximena Delard Cabezas, 17/01/1977, en Argentina, junto a su cónyuge argentino; 23 años, embarazada de tres meses, estudiante universitaria. “Acciones contra matrimonios mixtos argentino-chilenos”.
  • Carmen Angélica Delard Cabezas, 18/01/1977, en Argentina, junto a su cónyuge argentino. “Acciones contra matrimonios mixtos argentino-chilenos”. Mirta Mónica Alonso Blanco, 19/05/1977, en Argentina, junto a su cónyuge chileno Oscar Hueravilo Saavedra; de nacionalidad argentina,
  • Mirta estaba embarazada de 6 meses. Su hijo nació en cautiverio y fue recuperado por su abuela.
  • Claudia Victoria Poblete Hlaczik, 19/05/1977, en Argentina; 8 meses de edad, detenida con su padre chileno, José Poblete Roa, y su madre, Gertrudis Hlaczik, de nacionalidad argentina, también detenidos desaparecidos. “Acciones contra matrimonios mixtos argentino-chilenos”.
  • Matilde Pessa Mois, 29/05/1977, en Argentina. “Acciones contra matrimonios mixtos argentino-chilenos”.
  • Jenny del Carmen Barra Rosales, 17/10/1977, en Santiago; 23 años, estudiante universitaria. Militante MIR. Había sido detenida por primera vez en enero de 1974 y recluida cerca de seis meses.
  • 1978
  • Cristina Magdalena Carreño Araya, 26/07/1978, en Argentina. Militante PC. Siglas: AFDD: Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. JC: Juventudes Comunistas. MAPU: Movimiento de Acción Popular Unitaria. MCR: Movimiento Campesino Revolucionario. MIR: Movimiento de Izquierda Revolucionaria. PC: Partido Comunista. PDC: Partido Demócrata Cristiano. PS: Partido Socialista.

viernes, 16 de enero de 2009

Carta abierta a Karla Rubilar

por Ricardo Recabarren H. (Chile) martes, 13 de enero de 2009 Soy sobrino de Luis Emilio Recabarren González, hijo de Manuel Recabarren González, nieto de Manuel Recabarren Rojas, sobrino de Nalvia Mena Alvarado y primo de su hijo que estaba por nacer. Todos ellos secuestrados por la policía política de la Junta Militar y detenidos desaparecidos hace más de 32 años. Desde acá me gustaría decirle que a mí y a mi familia nos gustaría pensar que todo esto es mentira, que mi padre, mis tíos, mi abuelo acaban de pasar la Navidad junto a nosotros. Que en Año Nuevo compartimos todos juntos y nos dimos un abrazo. Primero a mi padre, luego a mi abuelo, luego a mi tío, que según su información hoy “vive” en Argentina. Decirle que con mucho amor y fuerza podría haber abrazado también a mi primo que hoy debe tener alrededor de 30 años, que éste a lo mejor también vive, con otra familia que no es la suya y no lo sabe. Que quizás tenga sus propios hijos que comparten con los míos, en fin. Pero no lo sé. Han desaparecido. Lo que usted dice que es mentira, le digo yo que es una gran verdad en mi vida, una verdad que me mata día a día. Quizás usted tuvo el abrazo de sus padres hasta hace poco, yo no. Quizás sabe dónde están sus padres, sus abuelos, sus tíos, si están vivos o muertos, todo eso tal vez usted lo sabe. Yo no. Sólo supe que mi padre me fue arrebatado cuando yo tenía apenas dos años. La palabra mentira es muy fuerte, tan fuerte como esta verdad: los míos no están, fueron maniatados, torturados, violados, lanzados al mar… y esa verdad es más grande que nuestra cordillera. Señora Rubilar, a usted y sus correligionarios puedo verlos paseando por el Congreso, por la calles o ciudades de este país con sus hijos… su familia… esa es su verdad de amor, me alegro por eso. En nombre de eso le pido que no juegue con el dolor de mi madre, de mi abuela, de mis hijos, de mi persona. Sabe, no suelo llorar, pero en esta ocasión lo hago, porque me encantaría que todo esto fuera una mentira. Me encantaría que golpearan mi puerta y apareciera mi padre, que me dé todos esos abrazos que me debe, todas esas caricias que no tengo y todos esos consejos que se fueron por ahí. Sabe, señora diputada, él pensaba distinto a usted, él no quería el país que usted quiere, pero eso no le da derecho a herirnos ahora gratuitamente. No le da derecho a levantar las dudas para que se diga que todo lo que sucedió era mentira. La verdad es frágil, la mentira es abismante. Me encantaría que fuera verdad lo que dice, que fuera verdad que le importan los detenidos desaparecidos y todas las víctimas de la dictadura. Me encantaría que fuera verdad que usted, sus correligionarios y muchos de este país, se interesaran porque no se violaran los derechos humanos, por denunciar, por tener clemencia, por no negar, por abrirle las puertas a los familiares que buscaban a sus padres, madres, hermanos, hijos, esposos, tíos o sobrinos. Me encantaría que fuera verdad que las fuerzas armadas “cometieron errores”, pero los repararon con dignidad, que entregaron a los criminales, que entregaron los nombres de las víctimas, los lugares de detención, que dijeron dónde estaban los cuerpos de los muertos. Y sobre todo, me encantaría que fuera mentira que hubo hombres que entraron a mi casa, golpearon a mi madre, asesinaron a mi padre. Pero esos criminales son reales. No hemos visto a nuestros familiares en 30 años, esa es mi verdad… y su verdad, su semiverdad, es una gran mentira. * Fuente: La Nación

martes, 13 de enero de 2009

EL Negacionismo a la Chilena.

Lo menos que esperamos los familiares de los Detenidos-Desaparecidos de CHILE es la renuncia de la Sra. RUBILAR a la Comisión de DD- HH. Ha quedado demostrada su incapacidad y falta de ética para efectuar su « trabajo de investigación » de los « posibles fraudes » al mismo tiempo queda probada su relación con quienes niegan los crimenes y defienden a los criminales. Los hilos que ha movido Contreras desde la prisión demuestra la relación ceñida con la RN y su estrecha colaboración con los voceros de esta organización. Aparte de esperar disculpas de la Sra. Rubilar como una actitud « humanitaria »ante tal ofensa que hemos afrontado, es no aguardar que le pidan renunciar sino que tome la iniciativa de dimitir como un mínimo de respeto hacia a las víctimas de la Dictadura. Que haya sido por su trabajo poco científico, por su « juventud » por su falta de cultura, finalmente por ser ignorante o como ella tan bien lo defiende por su « respeto a la ley ».No se justifica tal frivolidad para hacer su trabajo. Con esto quedó demostrado la intencionalidad de la Derecha recalcitrante de nuestro país.
De displicencia para esclarecer el paradero de nuestros seres queridos familiares y la de minimizar la magnitud de su situación con fines politicos. . Los Detenidos-Desaparecidos son una Verdad Histórica. El Contreras es un criminal !, también lo es. Y Nuestra Verdad es la Verdad Histórica !. Aminie Calderón Tapia. Hermana de Mario Calderón Tapia.

domingo, 11 de enero de 2009

EL PUEBLO DE GAZA EN UN "TORNO"

Lo Digo Como Judio NO A LA GUERRA! ¡NO A LA MATANZA EN GAZA! Como simple ser humano que siempre sintió como suyas las causas más elementalmente justas; como simple ciudadano argentino sobreviviente de un exterminio de 30.000 desaparecidos; como simple compañero de estas víctimas que pagaron con su vida haber soñado un mundo mejor; como simple judío que, con la memoria fresca de las laceraciones padecidas durante siglos, creyó y aún cree en antiguos legados de universal humanismo; como simple poeta que nunca pudo ni puede disociar la belleza de la verdad; como simple individuo que no olvida la existencia del otro para ser él mismo, NO PUEDO NI QUIERO PERMANECER EN SILENCIO. Convencido del derecho a la autodeterminación de todos los pueblos, sin ánimo de entrar en laberínticas disquisiciones políticas, evocaría la contundencia del hebreo de los Profetas para que estas palabras se impongan sobre la brutalidad de la masacre en Palestina, pero, simple entre los más simples, desde esta pequeña parcela de intimidad que es mi conciencia, quiero recordar al Gobierno de Israel –si el tronar de sus cañones aún no lo ha ensordecido definitivamente– que, como dice el Talmud, "salvar una vida es salvar un mundo". De eso se trata: de salvar un mundo, este único y angustiado mundo que habitamos todos, que a todos pertenece y que hoy se llama Gaza. Alberto Szpunberg Asociación Argentina de Solidaridad con Palestina

martes, 16 de diciembre de 2008

Asesinato de Mapuche. Declaraciones.

http://comunidadtemucuicui.blogspot.com/ domingo 14 de diciembre de 2008 Comunicamos a la opinión pública lo siguiente: El día de hoy, junto con encontrar a nuestro Wenuy Juan Patricio Cruz Makna muerto al interior de una de nuestras viviendas, con impactos de disparos provenientes de una escopeta, debemos informar que hasta el momento se han realizado dos detenciones, que paradojalmente, y sin tener relación con el caso, atañen a miembros de nuestra Comunidad Autónoma Temucuicui. El primero, fue la detención de Omar Huenchullán, quién estaba en la clandestinidad y fue uno de las primeros peñi que se encontró con nuestro wenuy asesinado. Dado que era un testigo presencial del hallazgo, la PDI le tomó declaración, pero lo dejó en calidad de detenido dado que había una orden pendiente en su contra por amenazas contra el particular René Urban, quedando recluido en la cárcel de Angol El segundo, en horas de la tarde, y tras también haber concurrido voluntariamente junto a otras personas a declarar por lo sucedido hoy, fue detenido sin causa aparente (hasta el momento la policía de investigaciones no ha dado explicación alguna) el Werken Jorge Huenchullán (hermano de Rodrigo, Omar, Jaime, que están presos en Angol), quién quedó en el cuartel policial de dicha ciudad sin saber que pasará con él. Hacemos un amplio llamado a quienes solidarizan con nosotros, puesto que, a pesar de todas las cobardes agresiones, amenazas, montajes y ahora un asesinato, la policía y la fiscalía regional siempre detienen inmediatamente ( y sospechosamente) a nuestros integrantes y dirigentes. Constatamos como la cobardía planificada se hace parte de denuncias y montajes en nuestra contra, en casos que siempre hemos sido nosotros quienes debemos aguantarlas. Lamentamos absolutamente todo lo sucedido, y exigimos que se esclarezca lo sucedido con el asesinato de nuestro Wenuy Juan, ya que es una de las tantas víctimas que por el solo hecho de solidarizar le fue arrebatada su vida, y hasta el momento no existe ninguna explicación sobre quienes ejecutaron este vil y cobarde homicidio, y que riega de sangre inocente y solidaria el Wallmapuche (Territorio Mapuche). _________________________________________ http://balascontrapiedras.blogspot.com JUAN "ORANGU" CRUZ TU MUERTE NO SERÁ EN VANO NI UN MINUTO DE SILENCIO, TODA UNA VIDA DE COMBATE Solidaridad con Temucuicui Autónom ap

jueves, 11 de diciembre de 2008

TESTIMONIO

JUAN GELMAN ESCRIBE CONTRA "LOS ORGANIZADORES DEL OLVIDO" "El infierno no termina al cerrarse las puertas del campo de concentracion" El Ministerio de Cultura español promovió el Primer Encuentro Internacional de Memoria Histórica en la Universidad de Salamanca, la misma donde Miguel de Unamuno enfrentó al dirigente franquista Millán de Astray cuando éste entró a los claustros pistola en mano gritando “Viva la muerte, abajo la inteligencia”. En esa reunión, de la que participaron delegaciones de Chile, Argentina, República Dominicana, Portugal y Alemania, el poeta y columnista de Página/12 fue el encargado de realizar la conferencia inaugural sobre “el imperativo moral de la memoria colectiva”. Imagen: Gustavo Mujica Fuente: El Pais Por: Juan Gelman Soy padre de un hijo de 20 años secuestrado, torturado, asesinado en 1976 por la más reciente dictadura militar argentina, que también desapareció sus restos. Fueron hallados, gracias a la infatigable labor del Equipo Argentino de Antropología Forense, 13 años después. Soy suegro de su esposa, secuestrada cuando tenía 19 años, trasladada de Buenos Aires a Montevideo encinta de ocho meses y medio y asesinada por la dictadura militar uruguaya dos meses después de dar a luz. Sigue desaparecida y su hija fue entregada a un policía de matrimonio estéril. Soy abuelo de una nieta de la que me robaron sus primeros 23 años de vida y que mi mujer, Mara La Madrid, que no es la madre de mis hijos, y yo buscamos y encontramos al cabo de una larga investigación. Nada de esto hubiera sido posible sin el testimonio oral de sobrevivientes uruguayos y argentinos, sin expedientes judiciales y aun militares, sin ese archivo tan particular que es el banco de datos sanguíneos de familiares de desaparecidos del Hospital Durand de Buenos Aires, sin una campaña internacional de denuncia que tuvo la solidaridad de decenas de miles de poetas, escritores, artistas y gente de a pie de 122 países, sin libros, sin documentos, sin Internet, sin videos y, sobre todo, sin la voluntad imperiosa de encontrar la verdad. Hablo desde la experiencia argentina. ¿Por dónde empezar? ¿Por la madre de un desaparecido que año tras año y día tras día arreglaba el cuarto de su hijo y a la noche le preparaba la sopa que él solía tomar al regreso del trabajo? La sopa se enfriaba en la mesa sin remedio. ¿Por el sueño de la hija de una desaparecida? Este sueño: “Mamá vive en el departamento de la calle 47. Voy a visitarla. Tengo miedo de que me abrace y al hacerlo se convierta en fantasma”. Ha pasado mucho tiempo desde la desaparición de ese hijo y de esa madre, pero no hay final del duelo todavía. No lo habrá mientras no se encuentren sus restos y descansen en un lugar de recuerdo y homenaje. No lo habrá mientras esa madre y esa hija no sepan toda la verdad sobre su sufrimiento. No lo habrá mientras esa verdad no conduzca a la Justicia. El infierno no termina cuando se cierran las puertas del campo de concentración y los hornos se apagan: hace un cuarto de siglo que cesó el infierno militar en la Argentina y centenares de miles de personas –hijos, padres, hermanos, familiares, amigos de los desaparecidos– viven esa segunda parte del infierno que crepita en la memoria y no hay modo de apagar. “Desde entonces, a una hora incierta/esa agonía vuelve/y hasta que mi cuento espantoso sea contado/mi corazón sigue quemándose en mí”, dice el viejo marinero de un poema de Coleridge que recordó Primo Levi. Para muchos argentinos, uruguayos, chilenos, centroamericanos y nacionales de tantas otras latitudes del mundo esa estrofa poética es vida real y quema cada día. “En nuestro país el olvido corre más ligero que la Historia”, dijo el escritor Adolfo Bioy Casares. Pues no sólo en la Argentina. Desaparecen los dictadores de la escena y aparecen inmediatamente los organizadores del olvido. “¿Para qué renovar las penas? –dice Ismene a Edipo–. El dolor se sufre al recibir las penas y se vuelve a sufrir al recordarlas.” El Día de Muertos, el pueblo mexicano acude a los cementerios, se sienta alrededor de sus difuntos, toca la guitarra y les canta, les pide que sigan muriendo en paz y que dejen en paz a los vivos para que los recuerden sin terrores. Pero los familiares de los desaparecidos no tienen dónde hablarles y ellos son fantasmas inciertos que vuelven a doler en la memoria. “Los padres quedaron sin hijos y no terminan sus quejas. Conocen al fin cuál es el dolor total sin remedio”, dice Esquilo. ¿Cada recuerdo trae un dolor que se amontona, capa sobre capa, y se convierte en una geología del dolor? ¿Es posible dialogar con el dolor, fingir que tiene rostro y que no es una potencia que viene y va y protesta contra la muerte del ser querido y le da cuerpo y la afirma negándola? ¿La locura sería la última puerta del dolor, una manera de convertirse en dolor para no padecerlo y desaparecer en el dolor? ¿No será ésa una forma de fundirse con la víctima y así morir con ella? Los familiares de los desaparecidos están en otro lugar. “Un loco, solamente un loco que perdió la mente olvidar puede la muerte de su padre”, dice Electra. O la muerte de un hijo. No es ésa la locura de los familiares: su única “locura” consiste en exigir verdad para las víctimas y justicia para los victimarios. Es un camino lleno de obstáculos con los que se tropieza día a día. Los comisarios del olvido tienen recursos y conocen su trabajo. Un pacto de silencio sella la boca de los militares argentinos, con pocas excepciones. Cuando sus camaradas conocen que alguno está dispuesto a hablar, lo callan con una buena dosis de cianuro: le ocurrió al prefecto naval Héctor Febres, a punto de ser condenado por los crímenes que cometió durante la dictadura militar. O desaparecen a testigos importantes de los juicios por delitos de lesa humanidad, como desaparecieron a Julio López, para agitar el miedo en las víctimas testimoniantes. La policía facilita la huida del represor atrapado o quema archivos de sus operaciones. La jerarquía de la Iglesia Católica argentina que, a diferencia de la chilena, santificó la matanza –un obispo del Vicariato llegó a decir “cuando hay derramamiento de sangre, hay redención”–, la jerarquía de la Iglesia Católica argentina, que ordenó tranquilizar a militares desasosegados porque venían de tirar prisioneros vivos al océano, se niega a abrir sus muy prolijos archivos de la época, que permitirían recuperar al menos los restos de numerosos desaparecidos. Ciertos jueces, ciertos fiscales y ciertas instancias judiciales como la Corte de Casación argentina encajonan procesos contra los represores, quienes pueden quedar en libertad por la falta de sentencia. Y lo peor, verdaderamente lo peor, es la perversión que mancha a sectores políticos y sociales que, de un modo o de otro, por acción o por omisión, fueron cómplices de la matanza y callan lo que saben y niegan al Otro lo que saben. Y luego, por qué omitirlo, la actitud pasiva de ciertos familiares que, ante todo por falta de medios, y luego por desánimo, cansancio, resignación, desesperanza o temor, todavía temor, depositan su no hacer en los organismos de derechos humanos. Y también, por qué omitirlo, ciertos organismos argentinos de derechos humanos que burocratizan el dolor o militan contra la búsqueda de los restos de los desaparecidos “para que sigan con sus compañeritos”. Así hacen tabla rasa de la historia personal de las víctimas y del lugar que ocuparon en la historia. Es la continuidad civil, bajo otras formas, del pensamiento militar. La voluntad de corregir la memoria, como es notorio, viene de muy lejos. En el siglo V antes de Cristo, la sangrienta oligarquía de los Treinta prohibió en Atenas por decreto recordar la derrota militar que le infligiera Esparta. Cada ciudadano fue obligado a pronunciar el juramento “No recordaré las desgracias”. Pasan los siglos y los vencedores siguen reorganizando el pasado a voluntad. En el año de gracia de 1040 el monje Arnold von Saint Emmeram explicaba así el método que había elegido para escribir la historia del ducado de Baviera: “No sólo es pertinente que las nuevas cosas modifiquen las viejas; también es correcto, si las viejas son desordenadas, el de-secharlas por completo, e incluso, aunque estén bien ordenadas pero sean poco útiles, el enterrarlas con reverencia”. La voz de los vencidos es “desordenada y poco útil” en los manuales de historia al uso, cuyo marco de referencia esencial es el Estado. Numerosas víctimas de crímenes contra la humanidad fueron y son carne de olvido, “ese acuerdo con aquello que se oculta”, al decir de Blanchot. Los que falsifican la historia así, falsifican la vida y están presentes y activas las antiguas herencias de nuestra tan moderna, o posmoderna, civilización occidental, en la que los extraordinarios avances tecnológicos conviven o malviven codo a codo con genocidios nunca vistos. Proliferan las teorías sobre la historia como relato y otras sobre todo lo contrario. De lo primero hay pruebas más que suficientes, algunas francamente ridículas. La historia del Partido Comunista soviético ha sufrido continuos liftings con el correr del tiempo y se convirtió en un acto de predicción del pasado. Es famosa la fotografía del estado mayor bolchevique tomada días después del triunfo de la Revolución Rusa, con Lenin en el centro, a su derecha una escalera y luego Stalin. El lugar de la escalera lo ocupaba Trotski, excomulgado por el Termidor stalinista. El acto tiene pretensiones mágicas y la voluntad de abolir la historia. De ahí la importancia fundamental de los archivos de la memoria. De ahí la importancia fundamental de esta reunión. La pretensión de mutilar la memoria cívica de todos los días corrompe su salud y despeja el camino a nuevos autoritarismos. El imperativo moral de la memoria colectiva tiene hoy más urgencia que nunca y no faltaron en la Argentina y en otros países quienes entendieron esto muy temprano y crearon y ordenaron personalmente, sin apoyo oficial alguno y movidos por su moral ciudadana, informaciones utilísimas que se pueden ver por Internet. Estos archivos contribuyen a deshacer las artimañas de los asesinos de la memoria, como ésas que pretenden que no hubo cámaras de gas y que el primer pueblo ocupado por el nazismo fue el pueblo alemán. Si queremos que la barbarie no se repita y pase al reino del nunca más, no deberían, creo, ser archivos mudos para la sociedad civil y viceversa: habría que acercar sus contenidos a sectores sociales y políticos en los que hay no poco a despejar todavía. ¿Y se podrá alguna vez despejar mentes en el estamento militar para que obedezcan a lo ético y opongan la desobediencia debida a órdenes criminales? El capitán de navío Juan Carlos Rolón, miembro de un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada de Buenos Aires donde la marina desapareció a 5000 personas, declaró impávido: “Nos enseñaron que la tortura era una forma moral de combatir al enemigo”. Se recuerda el diálogo que Hannah Arendt sostuvo con un oficial nazi que admitió haber gaseado y enterrado a prisioneros con vida en el campo de concentración de Maidanek. La pregunta de la filósofa: “¿Se da cuenta de que los rusos lo van a colgar!”. La respuesta del nazi: “¿Por qué? ¿Yo qué hice?”. Las dictaduras suprimen el testimonio de las víctimas, pero llevan sus propios archivos. En Auschwitz hay gruesos volúmenes que registran la muerte de los prisioneros gaseados. En la primera columna de cada página figuran el nombre, la edad y la nacionalidad de la víctima; en las dos restantes, hora y causa de la muerte. La hora es la misma a lo largo de páginas enteras, las 8.15, o las 8.30 o las 9.00 de la mañana. También se repite la causa de la muerte, “influenza” casi siempre. Este no es sólo un acto burocrático; sustituye la vida por una mentira de papel y muestra abismos de la condición humana. Se impone abrir esa clase de archivos. Pero ésta es una decisión de Estado y, lamentablemente, todavía hay gobiernos democráticos que no se atreven a disponer que se dé ese paso indispensable. Los familiares de los desaparecidos sólo conocen la dolorosa mitad del crimen. La otra yace oculta, custodiada por centinelas militares, policiales, eclesiásticos. Jacques Derrida habló del “mal de archivo”, pero ésos son los archivos del mal. Que se me perdone la insistencia en subrayar la importancia de los testimonios orales, vehículos de una memoria que en ocasiones se transmite de generación en generación. Frente a Panamá –narra el periodista José María Pasquini Durán– hay una isla llamada San Blas en la que vive una etnia indígena. Una vez al año todos se reúnen y los ancianos cuentan a los jóvenes la historia de la etnia, que arranca del casamiento del Sol con la Luna, para que su memoria perdure. Los jóvenes comenzaron a emigrar y a quedarse en Panamá, pero mandan grabadoras a la isla para registrar el relato de los ancianos. Ahora la maravillosa historia que comienza con el Sol y la Luna está en casete y los jóvenes lo tienen en su casa entre los discos más recientes de pop norteamericano. Menciono esto porque en muchas sociedades del mundo no hay casete todavía. En el año 1987 seguía yo exiliado en Francia y el diario recién nacido entonces para el que trabajo, Página/12, me pidió que cubriera el proceso a Klaus Barbie, el ex jefe de la Gestapo en Lyon, bautizado “El carnicero”. A una víctima que le detallaba sus crímenes, Barbie dijo: “Yo no me acuerdo de nada. Si se acuerdan ustedes, el problema es de ustedes”. Efectivamente: recordar y denunciar los crímenes contra la humanidad y exigir su castigo es un problema nuestro.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

10 de Diciembre, Derechos Humanos.

El Día de los Derechos Humanos 10 de diciembre ________________________________________ La promoción y protección de los derechos humanos ha sido una de las mayores preocupaciones para las Naciones Unidas desde 1945, fecha en la cual los países fundadores de la Organización, acordaron impedir que los horrores de la Segunda Guerra Mundial se reproduzcan. Tres años después, en la Declaración Universal de los Derechos del Humanos, la Asamblea General exprimió que el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de la persona humana "son los fundamentos para la libertad, justicia y paz en el mundo". En 1950 la Asamblea General invitó a todos los Estados miembros y a las organizaciones interesadas a que observaran el 10 de diciembre de cada año como Día de los Derechos Humanos (resolución 423(V)). Con el Día se conmemora el aniversario de la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General en 1948. Con el transcurso del tiempo, se han desarrollado un conjunto de instrumentos y mecanismos desarrollados para asegurar la primacía de los derechos humanos y para hacer frente a las violaciones de los derechos humanos dondequiera que ocurran. Enlaces con sitios de las Naciones Unidas y del sistema de la ONU: Naciones Unidas • Día de los Derechos Humanos • Derechos Humanos • Asamblea General - Tercera Comisión - Asuntos Sociales, Humanitarios y Culturales • La ONU trabaja para los derechos humanos • El Ciberbús Escolar o Los derechos humanos en acción o Student Conference on Human Rights at the United Nations • International Criminal Court Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos • Declaración de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos • Comisión de Derechos Humanos • Subcomisión para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos • Derecho Internacional • Órganos de Derechos Humanos • Temas • Comité de Derechos Humanos Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer • Los Derechos Humanos de las Mujeres Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social • Democracia, gobierno y derechos humanos • Justicia en materia de género, desarrollo y derechos Organización Internacional del Trabajo • Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo • Normas y Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo Organización Mundial de la Salud • Derechos humanos Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo • Reducción de la Pobreza • Campaña de las Agencias de las Naciones Unidas en Latinoamerica y el Caribe por los Derechos Humanos de la Mujer • Empoderamiento de la Mujer UNESCO • Derechos Humanos • Human Rights Education • World Forum on Human Rights UNICEF • La Convención sobre los Derechos del Niño • La infancia tiene derechos • Aplicar los derechos, obtener resultados RECURSOS ADICIONALES: Las conexiones de los recursos adicionales contenidas en esta página tienen un finalidad meramente informativa. Dicha información no implica responsabilidad alguna por parte de las Naciones Unidas, ni la reconocen oficialmente. African Commission on Human and Peoples' Rights Alliances for Africa Amnistía Internacional Asian Human Rights Commission Carter Center Center for Human Rights and Humanitarian Law (Washington College of Law, American University) Centre for Human Rights (University of Pretoria, South Africa) Comisión Interamericana de Derechos Humanos Comité Internacional de la Cruz Roja Commonwealth Human Rights Initiative Corte Interamericana de Derechos Humanos Derechos Human Rights European Court of Human Rights Federación Internacional de los Derechos Humanos Human and Constitutional Rights (Arthur W. Diamond Law Library, Columbia Law School ) Human Rights Internet Human Rights Library (University of Minnesota) Human Rights Watch International Helsinki Federation for Human Rights International Institute of Human Rights Organización Árabe de Derechos Humanos Rights International Universal Rights Network WHRnet- Women's Human Rights