lunes, 1 de diciembre de 2008
Inauguración “MONUMENTO A LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS Y EJECUTADOS POLÍTICOS POR LA DICTADURA MILITAR EN LA REGIÓN DE VALPARAÍSO”.
viernes, 10 de octubre de 2008
Réquiem para Elmo Catalán. Por Pamela Jiles, enviado por Juan Mallea Jimenez
Esto también pertenece a la memoria de esa época....
Articulo completo....
http://www.elsiglo.cl/noticia.php?id=3724&sec=0&subsec=0&area=agencia
Hace unos días me preguntaron qué hombre chileno considero atractivo. Murió hace cuarenta años pero estimo que es uno de los personajes más carismáticos de nuestra historia reciente, a la vez que uno de los más desconocidos. Esa mezcla: héroe sexy y misterioso, me parece irresistible, aunque nadie haya recordado siquiera un nuevo aniversario de la muerte del chileno que siguió la huella de Ernesto Guevara. Los olvidadizos compañeros socialistas, enfermos de esa amnesia que produce el poder, ni se acordaron del asesinato de Elmo Catalán Avilés, un chileno de vida novelesca, valor legendario y estampa tipo James Bond, que jugó un papel clave en el avance de los movimientos insurreccionales americanistas
Paralelamente, al interior del partido de Escalona y Bachelet se decidió apoyar a los guerrilleros que seguían su hazaña en Bolivia al mando de Inti Peredo.
El Partido Socialista de Chile asumió entonces el apoyo logístico y abastecimiento al
al Ejército de Liberación Nacional Boliviano, tareas encabezadas por la primogénita de Allende -Beatriz- Arnoldo Camú y el periodista Elmo Catalán.
Había nacido en 1932 en Arica, fue un brillante periodista que se graduó en la Universidad de Chile con una tesis sobre los monopolios de prensa y su calidad de instrumentos políticos de alto calibre.
Ejerció en radios Minería y Balmaceda, la agencia Prensa Latina , en los diarios El Siglo y Noticias de Última Hora, y como jefe de prensa de la campaña a la presidencia de Salvador Allende en 1964.
En 1968, Catalán se trasladó a Cochabamba -con el nombre político de "Ricardo"- y asumió como segundo hombre del alto mando insurgente, junto a una docena de combatientes chilenos. Tenían una precaria preparación militar, escaso armamento y sólo sus piernas para desplegarse por la selva de Teoponte, al norte de La Paz. Los sesenta y siete jóvenes internacionalistas enfrentaron hambre, plagas, enfermedades, aislamiento, persecución, y el ataque de mil comandos norteamericanos que el gobierno gringo envió para aplastarlos con napalm, ametralladoras de largo alcance, aviones y helicópteros de guerra.
Pero yo sé que si existiera la eternidad, Elmo Catalán miraría desde el cielo con orgullo a los valientes pingüinos que hoy -sin saberlo- cultivan su semilla legendaria
lunes, 29 de septiembre de 2008
Walkiria Agradece
domingo, 6 de julio de 2008
Salvador Allende G., Sergio Vusckovic R. y Valparaíso.Por Nelson Muñoz Mera y enviado por Danitça Vuscovich.
- Valparaíso durante la Unidad Popular "En su gobierno hubo un preocupación especial por el puerto, el Presidente se encargaba personalmente que así fuese, desarrolló obras en la educación, lo mas significativo fue la nueva construcción del Liceo Eduardo de la Barra; las obras de instalación de agua, alcantarillado y luz eléctrica en los diversos cerros del puerto; la edificación del hospital Van Buren y un sinnúmero de obras y acciones en materias de orden político, administrativo y social", recuerda Vuskovic. "Él estaba orgulloso de las obras del puerto; se emocionó al momento de inaugurar "El parque del Pueblo Lenin", con una casa comunitaria, tres piscinas y áreas verdes, que estaban abiertas a la gente de los cerros. Luego de ese acto me comentó con firmeza: ‘Sergio, te aseguro que el 76 me presentaré como candidato a senador por Valparaíso’. Se le salía el alma porteña, tal como él lo reconocía", rememora.
- Vuskovic mantuvo una larga amistad con Allende, esta se cultivó en el plano político y personal. En muchas ocasiones el Presidente estuvo en la casa de Sergio Vuskovic; incluso compartieron fiestas de fin de año con Hortensia Bussi, además de prolongadas comidas en medio de las campañas políticas. Durante su mandato, Vuskovic era invitado con su esposa al palacio del Cerro Castillo donde las opiniones políticas diversas se cruzaban en los salones. En ocasiones, el alcalde y el Presidente iban a un restaurant en Viña llamado "El Turco Talip", donde él siempre pedía carne a la olla, ensaladas y una botella de vino."Solíamos hablar durante horas de variados temas, él quería siempre saber lo que ocurría en los diversos ámbitos del quehacer regional, estaba siempre preocupado por la ciudad por la cual sentía mucha admiración, particularmente porque siempre obtuvo una alta votación. Por ejemplo, el año 70, la votación favoreció a Allende dejando atrás a Radomiro Tomic por 36 mil votos de diferencia, él se sentía porteño y estaba permanentemente reconociendo el apoyo brindado por sus seguidores", cuenta. Debilidades de Allende "Es verdad que tenía sus preferencias al momento de estar aquí en el puerto. Los erizos y los locos mayos eran su debilidad, siempre pedía esa entrada y luego el caldillo de congrio o pescado frito.
- Pese a que siempre le invitaban a comer a casa de dirigentes, el prefería ‘las picadas’. Las encontraba más auténticas y se rodeaba de gente que lo saludaba en las mesas; los garzones y los dueños se sacaban fotos con él", recuerda Vuskovic. En muchas ocasiones, Allende señalaba: "cada vez que vengo no me puedo perder las calugas de pescado del loco Raúl", un pescador que tenía un restaurante frente a la Caleta El Membrillo. A la llegada, Raúl Quezada saludaba a su clientela de un modo muy agradable. En ocasiones, Pablo Neruda también le acompañaba en estas incursiones culinarias que duraban largas horas de conversaciones. "Saliéndose de todo protocolo, lo que preocupaba a la seguridad, Allende acudía a los lugares que ya había conocido. Por ejemplo iba al local ‘Los guatones Ochoa’, ubicado en el barrio chino del puerto; sus dueños, un matrimonio y su hijo, eran notoriamente gorditos y preparaban el pescado y los mariscos de una manera muy sabrosa. Allí llegábamos, junto al Presidente,Armando Barrientos , alcalde de Viña; Armando Giudice, abogado y masón, uno de sus amigos más antiguos en la zona; dos amigos médicos (uno de ellos Humberto Casalli), Luis Guastavino, que fue regidor y diputado; y Gloria Fernández, de la Cámara de Comercio, entre otros". "Luego de los almuerzos en medio de las campañas, él pedía un sillón o una cama para dormir la siesta, que no perdonaba nunca. Debo enfatizar que nunca pasaba más de tres copas de vino tinto, y luego por la noche se tomaba un wisky, hubo toda una historia torcida acuñada por la dictadura sobre el tema". "En muchas ocasiones, íbamos a celebrar los actos en el "Club Valparaíso" de plaza Aníbal Pinto. Su amplitud permitía realizar los actos en medio de los comedores. Lo mismo ocurría con los encuentros en el Hotel Prat, profesionales, comerciantes e industriales de la zona se reunían en actos políticos, con discursos y comida". Vamos a ver a Neruda Vuskovic recuerda que una mañana del 72, luego de inaugurar unas viviendas en uno de los cerros de Valparaíso, el Presidente lo llamó para un lado y le pidió que lo acompañara a ver a Neruda.
- "Casi inmediatamente de confirmar por radio que éste se encontraba en casa, nos dirigimos al helicóptero y llegamos casi a mediodía a su casa. En la casa del poeta nos recibió Matilde. Pablo estaba sentado en el sillón frente a un ventanal, con corbata y terno; se sentía un poco enfermo, lo que no impidió compartir un vino tinto especial que mandó a buscar. Unas empanaditas de mariscos y otros picadillos permitieron un grato encuentro entre grandes conversadores por excelencia, fue la ultima vez que les vi juntos, ambos se respetaban y apreciaban notoriamente, se tenían gran confianza", relata.
- En su casa oficina con vista al mar, Vuskovic evoca a Allende en medio de libros y recuerdos "una persona muy conversadora y agradable; hablaba de cualquier tema, sin prepotencia. Sabía escuchar a la gente, que le rodeaba; su educación y conocimiento le hacían merecedor de un gran respeto. Siempre supo ganarse la admiración de ateos, católicos, independientes, pastores evangélicos, masones, independientes y, en general, de todos los partidos. Llamaba la atención el cariño que la gente sentía por él, siempre profundo y reflexivo"
- El interés por Valparaíso y la amistad con Vuskovic permitían una línea directa entre ambos. Los llamados desde La Moneda eran motivados por saber opiniones políticas o qué pasaba en el puerto, saber de qué manera se avanzaba en los proyectos desarrollados en beneficio de los habitantes de los cerros. En otros momentos, la amistad tendía alguna invitación para que el alcalde y su esposa, Elena Villanueva, le apoyaran en las actividades generadas por la invitación de niños de diversos colegios a pasar sus vacaciones en el cerro Castillo y así probar la comida preparada por el mayordomo de la Armada que frecuentemente le traía a Allende una fuente de mariscos.
- El regalo que nunca recibió Allende. "Todos sabían de su afición por las corbatas, -esa es una corbata presidencial-, sentenciaba Allende a Vuskovic. Este hizo el comentario a un amigo común y dueño de una textil, Elías Maluk, cónsul de Siria, quien se comprometió a regalarle al Presidente una docena de corbatas con diseños exclusivos.
- El 8 de agosto de 1973 se inauguraba "La Feria del Mar". Allende no pudo asistir y en su representación lo hizo la Tencha. Al querer entregarle a ella las corbatas, me indicó, eres tú quien personalmente debe hacerlo"
- . Por más de 30 años, este ex alcalde porteño ha guardado con celo y silencio las corbatas que representan un nostálgico recuerdo.
- Sólo dos de ellas ha regalado: durante su exilio en Italia, a un profesor de la universidad de Bologna; y otra al porteño Federico Raby.
jueves, 19 de junio de 2008
Denuncia desde Valparaiso 19 de Junio 2008.Envíado por Juana Aguilera Jaramillo
1. Chile merece un gobierno que respete los principios básicos de la democracia y entre ellos la libertad de conciencia y el derecho a manifestarse.
2. Las organizaciones sociales, estudiantiles y sociales seguiremos ejerciendo nuestra derecho a organizarnos, manifestarnos y expresar nuestro descontento frente a un modelo económico que solo aumenta la brecha de desigualdad social
3. Recurriremos a todas las instancias nacionales e internacionales para denunciar y exigir el respeto por los derechos humanos en nuestro país.
4. Responsabilizamos al Ministerio del Interior, al Intendente Regional y al Gobernador provincial por este Estado policial y represivo que vivimos y del que están siendo victimas hombres mujeres, trabajadores y estudiantes de nuestra región.
5. Se debe poner fin a ley antiterrorista y a todas las leyes que atentan contra los sectores organizados de la sociedad chilena, contra los derechos humanos y los principios democráticos de nuestro país
6. Exigimos anular el fallo de condena contra los 8 jóvenes universitarios condenados esta semana. CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES PROVINCIA DE VALPARAISO


