jueves 10 de diciembre de 2009

La clase de Elías en el Rubén Castro, año 1972
Los amigos y ex-compañeros de liceo de nuestro camarada Elías le rendirán un homenaje, el próximo 19 de diciembre 2009 en Valparaíso, a las 11 de la mañana .
Se realizará en el memorial a los Detenidos- Desaparecidos de la región, que se encuentra en la Avenida Brasil.
Para decir una vez más e incansablemente que, Elías permanece en nuestra memoria que, seguiremos exigiendo Justicia y castigo a los cupables!!.
Cuya cobardía y bajeza no les permite respondernos a: Dónde está ELÍAS?.
En el mes de Enero 2010 se cumplirá 35 años de su ausencia forzada.
Serán 35 veranos del secuestro y posterior desaparición de este joven revolucionario que, a pesar de sus 19 años ha dejado su rastro indeleble en nuestros corazones y en la memoria histórica de nuestro país.
SITUACION REPRESIVA Elías Ricardo Villar Quijón, 19 años de edad, soltero, estudiante de la Universidad de Chile de Valparaíso, militante del MIR, fue detenido el 27 de enero de 1975, alrededor del mediodía en la vía pública, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los que se habían trasladado desde Santiago especialmente a la zona de Valparaíso y Viña del Mar con el fin de reprimir las actividades del MIR regional. El afectado fue llevado al Regimiento N°2 "Maipo". Horas después, a la 01:30 de la madrugada del 28 de enero, el domicilio en donde Elías Villar vivía junto a su abuela paterna (Yungay 2549), doña Hortensia Sánchez, fue allanado por tres civiles -uno de ellos portaba una metralleta- que se identificaron como pertenecientes a la DINA. Uno de los agentes era delgado y moreno; otro, rubio, delgado y joven; el tercero, de unos 50 años y moreno. Los funcionarios de la DINA registraron la pieza de la víctima, procediendo a llevarse consigo cartas personales. Cuando la señora Hortensia les preguntó por su nieto, le respondieron que Elías Ricardo se lo explicaría al volver a casa. El afectado fue ingresado en el Regimiento "Maipo", en donde fue careado casi de inmediato con Reinaldo Antonio Erick Zott. Por su parte, Hernán Horacio Brain Pizarro lo vio llegar al recinto militar como al mediodía de ese 27 de enero de 1975. Los numerosos testimonios relativos a la permanencia de Elías Villar en el "Maipo", coinciden en que, al día siguiente de su detención (28 de enero), fue subido, junto a una veintena de detenidos, en un camión frigorífico y trasladado a Santiago, en donde se le recluyó en Villa Grimaldi, recinto secreto de detención de la DINA, ubicado en Lo Arrieta 8.200, Peñalolén. También en Villa Grimaldi fue visto por testigos. Fernando Iribarren lo vio con un parche en un ojo. Villar le contó que, durante su estadía en el Regimiento "Maipo", se había pegado. Miguel Angel Montecinos estuvo con él en el sector de aislamiento denominado "La Torre". Elías Ricardo Villar permaneció en ese centro de torturas de la DINA hasta el 20 de febrero de 1975, fecha en que -con otros detenidos- fue sacado de Villa Grimaldi con destino desconocido. La detención y desaparición del afectado se inscribe en un operativo que la DINA montó en la zona de Valparaíso y Viña del Mar. Los efectivos de este organismo de seguridad tuvieron como base de operaciones el Regimiento N°2 "Maipo" de Valparaíso, y sus acciones culminaron con una veintena de detenidos, 8 desaparecidos y con la muerte de Alejandro Villalobos Díaz, "el Mickey". (Mayores antecedentes en el caso de Horacio Neftalí Carabantes Olivares). GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS El 7 de febrero de 1975, en la Corte de Apelaciones de Valparaíso, se interpuso un primer amparo por el afectado (rol 38-75), el que fue rechazado casi un año después, el 12 de diciembre de 1975, en virtud de los informes negativos de las autoridades. También en febrero de 1975, en la Corte de Apelaciones de Santiago se presentó un recurso por Elías Villar (rol 255-75), del que no hay mayores antecedentes. El 20 de diciembre de 1976, en la Corte de Apelaciones de Valparaíso se presentó un amparo por el afectado y por Abel Vilches (rol 120-76), el que, ocho días después, también fue declarado sin lugar dado que las autoridades de la época desconocieron su detención. Asimismo se interpusieron otros recursos de amparo que incluían a las 8 personas detenidas desaparecidas en enero de 1975 en Valparaíso. Durante la tramitación del recurso Rol N° 1-77 de 1977, la DINA, a través de su Director Manuel Contreras, reconoció, por primera vez, la detención del afectado. El entonces Coronel Contreras agregaba en un Oficio a la Corte el reconocimiento de la ejecución de Villalobos Díaz y la detención de los 8 de Valparaíso. En efecto decía "producto de un enfrentamiento con el segundo jefe de ese Regional del MIR Alejandro Villalobos Díaz (a) "Mickey", quien resultó muerto. A raíz de esta acción agregaba Contreras se detuvo a Neftalí Carabantes... y posteriormente al resto de los integrantes del Regional", integrado según el Director de la DINA por María Isabel Gutiérrez, Elías Villa, Abel Vilches, Carlos Rioseco, Alfredo García, Fabián Ibarra y Sonia Ríos, los que fueron dejados en libertad de inmediato mientras que Horacio Carabantes lo fue en Santiago. Con esta información la Corte Suprema en vez de investigar las evidentes contradicciones de las respuestas oficiales, resuelve confirmar la resolución de la Corte de Valparaíso, rechazando el Recurso de Amparo. En agosto de 1975 se interpuso una denuncia por presunta desgracia de Fabián Ibarra y Sonia Ríos, en el 4° Juzgado del Crimen de Valparaíso, la que fue rolada con el N°11.226. Posteriormente, la denuncia se hizo extensiva a los 6 detenidos desaparecidos restantes: Elías Ricardo Villar, Alfredo García Vega, Horacio Carabantes, Carlos Rioseco, María Isabel Gutiérrez y Abel Vilches. En septiembre de 1976, a petición de los familiares, la Corte Suprema ordenó a la Corte de Apelaciones de Valparaíso, la designación de un Ministro en Visita, René Clavería Lisboa, a fin de que continuase la investigación por el desaparecimiento de las 8 personas. En definitiva, el Ministro designado se declaró incompetente para seguir conociendo de los hechos (enero de 1977), remitiendo los antecedentes a la Justicia Militar. Después de varios recursos la causa fue radicada en la Fiscalía Militar de Valparaíso y fue ingresada con el Rol N° 230-77. Dicha causa fue sobreseída total y definitivamente en noviembre de 1983 por aplicación del DL 2.191 de 1978 (Ley de Amnistía). Seis años después la Corte Marcial confirmó el fallo y nuevamente se apeló la resolución; la causa se encuentra a la espera del fallo de la Corte Suprema (1992). (Mayores antecedentes en el caso de Horacio Neftalí Carabantes Olivares).

miércoles 4 de noviembre de 2009

EL PRINCIPE EN LA MONTURA DE LA (IN)JUSTICIA CHILENA

COMUNICADO Hoy miércoles, 4 de noviembre, se realizará un juicio público y oral en contra de la periodista Pascale Bonnefoy por injurias y calumnias presentado por el ex oficial de ejército Edwin Dimter Bianchi, a quien la periodista identificó como el represor conocido como “El Príncipe” del Estadio Chile en los días posteriores al golpe militar de 1973. En un artículo publicado en mayo de 2006 parcialmente en el diario La Nación y en su totalidad en Estocolmo.se, El Mostrador, PiensaChile y El Siglo, entre otros medios, Bonnefoy da cuenta de una investigación periodística que la llevó a confirmar la identidad del “Príncipe” como la de Edwin Dimter. Consultó a oficiales militares en retiro que lo conocieron en la época de los hechos y a numerosos ex prisioneros políticos del Estadio Chile, quienes lo reconocieron en fotografías de la época como en otras más recientes. Este es el primer caso relacionado a violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura militar que se ventila en el nuevo sistema público de justicia. De la especialidad blindados, Edwin Dimter participó en el tanquetazo en contra del gobierno de Salvador Allende el 29 dejunio de 1973, y tras ello fue detenido en un recinto militar hasta el mismo día del golpe, el 11 de septiembre de 1973. Ese día, retornó a su unidad y fue enviado en misión al Estadio Chile. En el Estadio, Dimter se destacó no sólo por su inconfundible aspecto físico, sino también por su nivel de agresividad y actitud de mando, a pesar de no ser el oficial de mayor rango en el recinto. Hay testigos de cómo golpeó y maltrató a prisioneros y de un episodio en particular que pocos han podido olvidar: el asesinato a culatazos de un obrero de Textil Progreso, a quien el “Príncipe” ordenó castigar. Se ha construido un mito popular en torno a que el “Príncipe” del Estadio Chile fue quien asesinó a Víctor Jara. Sin embargo, no existen testigos directos –salvo los propios involucrados- de su ejecución y el caso aún no ha sido plenamente esclarecido por la justicia. Dimter ha declarado varias veces ante el juez Juan Fuentes Belmar, quien investiga la muerte de Víctor Jara. La querella por injurias y calumnias fue presentada originalmente también en contra del director del diario El Siglo, Francisco Herreros, y el entonces editor del mismo diario, Julio Oliva. Sin embargo, Herreros negoció un acuerdo con la parte querellante y se retiraron los cargos en su contra. Herreros servirá de testigo a favor de la parte querellante. Oliva no se presentó reiteradamente a las audiencias previas al juicio, por lo que fue declarado prófugo y no será parte de este juicio. Por la defensa se presentarán cuatro testigos, todos ex prisioneros del Estadio Chile. A petición de la parte querellante, el tribunal no permitió la presentación de un mayor número de testigos, como fue solicitado por la defensa. DATOS DEL JUICIO: Fecha: Miércoles, 4 de noviembre 2009 Hora: 14 horas Lugar: Centro de Justicia, Avenida Pedro Montt 1606, metro Rondizzoni Juzgado: Séptimo Juzgado de Garantía, Edificio E, Piso 4 Querellante: Edwin Dimter Bianchi, representado por los abogados Jorge Balmaceda, José Barahona y Jorge Montiel Querellada: Pascale Bonnefoy Miralles. Email: pascale.bonnefoy@gmail.com Abogado defensor: Lorenzo Morales ARTÍCULO Hoy se declara “exonerado político” y es jefe de Departamento en la SAFP Edwin Dimter, el sádico “Príncipe” del Estadio Chile Por décadas logró ocultar su identidad, cubierto por el silencio de sus antiguos camaradas de armas. Edwin Dimter Bianchi, audaz protagonista del tanquetazo de junio de 1973, fue “El Príncipe”, el sádico niño bonito del Estadio Chile al que le han imputado la muerte de Víctor Jara. Hoy, se declara exonerado político y ocupa un cargo de confianza en la Superintendencia de AFP. por Pascale Bonnefoy Al “Príncipe” no lo olvidarían jamás los cerca de cinco mil detenidos en el Estadio Chile los días posteriores al golpe militar de 1973. Era alto, rubio, de ojos azules, pelo engominado hacia atrás: un perfecto pije que se paseaba en los pasillos superiores del Estadio como pavo real, siempre balanceando un linchaco, permanentemente amenazando e insultando a los prisioneros. “¿Me escucha la cloaca marxista? ¿Me oyen los comemierda? ¡Ahora se acabaron los discursos, chuchas de su madre! Ahora van a tener que trabajar. Los que se nieguen a trabajar, los fusilaremos. ¿Me escuchan los vendepatria?” El oficial, con su vozarrón, no necesitaba usar el micrófono dispuesto en el pasillo del segundo piso del Estadio Chile. “¡Tengo voz de Príncipe!” exclamó ante miles de detenidos. Así, el arrogante teniente de 23 años quedó como el “Príncipe”, y su cara redonda y bonita permanecería grabada en la retina de los prisioneros políticos para siempre. En las últimas semanas, media docena de ellos ha reconocido a Edwin Dimter como el “Príncipe”, al verlo en persona y a través de fotografías. “Todos los presos teníamos que mantenernos trotando con las manos en la nuca, mientras avanzábamos hacia un mesón donde Dimter anotaba los nombres de los presos. Mientras estaba en la fila, tenía que aprenderme mi número de carnet antes de llegar al mesón. Saltaba y me memorizaba el RUT. Cuando llegué al mesón, lo miré a él, y recordé mi RUT. Por eso se me grabó su rostro, su cara de ángel, porque fue mirándolo que me aprendí mi RUT por primera vez,” relata Víctor García, entonces estudiante de la UTE recluido en el Estadio. Así lo ha afirmado también un oficial de Ejército en retiro que conoció a Dimter cuando éste era recién un cadete en la Escuela Militar a mediados de los sesenta, y se lo volvió a encontrar en el Estadio Chile, adonde este oficial había sido enviado a reforzar la guardia exterior. Y así lo admitió el propio Dimter ante el juez Juan Eduardo Fuentes, quien investiga el asesinato de Víctor Jara en el Estadio Chile. Citado a declarar a mediados de marzo este año, según el abogado Nelson Caucoto, Dimter reconoció ante el magistrado haber estado en el Estadio Chile, aunque no admitió ser el “Príncipe”. Como Dimter, otros dos protagonistas de la sublevación del Regimiento Blindados N° 2 el 29 de junio de 1973, conocido como el “tanquetazo”, en contra del Presidente Salvador Allende, también fueron citados a declarar y reconocieron haber estado en el Estadio Chile: el teniente coronel Roberto Souper y el teniente Raúl Jofré González. “Dimter y Jofré fueron los más ‘perros’ en el Estadio. Tenían sangre en el ojo. Venían con mucha odiosidad por haber estado presos. Salen libres el día del golpe y se enfrentan a miles de detenidos, completamente a su merced. El ensañamiento para con los presos se explica por el estado psicológico con que venían,” explicó otro oficial de Ejército en retiro que fue instructor de Dimter en la Escuela Militar, y tuvo reiteradas oportunidades de encontrarse con él en los meses previos al golpe militar. Dimter había recuperado su libertad recién el 11 de septiembre. Junto a Jofré, había permanecido casi tres meses recluido en la Escuela de Telecomunicaciones del Ejército en Peñalolén debido a su participación en el tanquetazo. Esa mañana, Dimter había dirigido una audaz acción de rescate: irrumpió con un tanque en el Ministerio de Defensa para liberar al capitán Sergio Rocha Aros, detenido a disposición de la justicia militar tras haberse detectado días antes el complot en el mismo regimiento. En la acción fue muerto el sargento Rafael Villena. Unos 15 civiles murieron ese día, entre ellos el corresponsal argentino de la Radio y Televisión de Suecia, Leonardo Henrichsen, quien filmó su propia muerte; Dimter es imputado en la querella criminal interpuesta por sus hijos en octubre pasado en Santiago. El mismo día del golpe, Dimter retornó a su unidad, y según fuentes militares, él y Jofré fueron inmediatamente enviados en “comisión de servicio” al Estadio Chile, inaugurado como tal sólo cuatro años antes. Era histriónico, y convirtió al Estadio Chile en su nuevo escenario. “En una ocasión, el Príncipe nos mostró un fusil AK-47 desde el pasillo del segundo piso donde hablaba. ‘Esto lo encontramos en un allanamiento. ¡Con esto nos iban a disparar!’ gritó. Uno de los presos preguntó a quiénes iban a disparar. ‘A estos pechos,’ dijo, y sacó su pecho hacia delante,” cuenta Guillermo Orrego, en la época trabajador de Standard Electric, detenido el 12 de septiembre y enviado al Estadio Chile. Otro ex detenido, el abogado Boris Navia, entonces funcionario de la UTE, describió al “Príncipe” de esta manera: “Subía y bajaba gritando por las escaleras del Estadio. Aparecía de improviso en cualquier sector alto del estadio y los prisioneros debían hacerle silencio… Era un actor de pacotilla. Llevaba siempre en sus manos un linchaco, y al pasar por las hileras de presos que por horas y horas esperaban con las manos en la nuca para ingresar al Estadio, junto con los insultos, los golpeaba con su linchaco, de preferencia en los testículos”. “En una de sus arengas –continúa Navia- el Príncipe dijo desde lo alto que no tenía porqué ocultar su rostro a estas mierdas marxistas y teatralmente se sacó los lentes ahumados y el casco, lanzando este último en un ademán histriónico. El casco rodó por las gradas, y dos pelados corrieron a buscarlo. Allí, bajo los reflectores, pudimos ver claramente su pelo rubio, su tez y ojos claros, su cara redonda, sus rasgos finos de niño bonito.” Fue el “Príncipe”, según ex detenidos, quien ordenó a un soldado matar a culatazos a un obrero cuando el militar tropezó sobre su pierna. Y según testigos, fue quien atormentó y golpeó personalmente a Víctor Jara. Aunque no se ha establecido judicialmente, el “Príncipe” ha sido sindicado como el que dio muerte al cantante, cuyo cuerpo apareció el 16 de septiembre cerca del Cementerio Metropolitano con 44 impactos de bala, junto a otros cinco ejecutados. Entre ellos, el ex director de Gendarmería, Litré Quiroga, con 38 impactos de bala en el cuerpo. En diciembre de 2004, el juez Juan Carlos Urrutia procesó al teniente coronel en retiro Mario Manríquez Bravo por el homicidio de Jara, por haber sido el oficial a cargo del Estadio Chile. Sin embargo, aún no se establece quién o quiénes fueron los autores materiales. Numerosos testimonios apuntan al “Príncipe”. Oriundo de Valdivia y único hombre entre los cinco hijos de Eduino Dimter Sube, descendiente de alemanes que colonizaron el sur chileno, Edwin Dimter Bianchi está emparentado por el lado de su madre, Rosa del Carmen Bianchi Zamora, con el Embajador de Chile en Estados Unidos, Andrés Bianchi Larre, también valdiviano. En 1969, ya como cadete en la Escuela Militar, Dimter integró un escuadrón blindado junto a otros alumnos que ganarían notoriedad años después: José Gasset Ojeda, quien también participaría en el tanquetazo de 1973; Jorge Acuña Hahn, quien integró la Caravana de la Muerte a Cauquenes en octubre de 1973; y Manuel Provis Carrasco, ex miembro de la Brigada Caupolicán de la DINA, años después, jefe del Batallón de Inteligencia del Ejército, y hoy procesado por el secuestro del químico de la DINA, Eugenio Berríos, y por asociación ilícita en la muerte del coronel Gerardo Huber. El escuadrón lo comandaba el entonces teniente José Zara Holger, ex miembro de la DINA y hoy procesado por el asesinato del general Carlos Prats. “Conocí a Dimter en la Escuela Militar, cuando él era cadete. Ya entonces todo el mundo le decía ‘el loco Dimter’. Era buen alumno, pero loco. ¡Había que ser un poco loco para meterse con un tanque al Ministerio de Defensa!” afirmó un oficial en retiro. Dimter egresó el 1 de enero de 1970, al igual que compañeros de promoción como Armando Fernández Larios, Augusto Pinochet Hiriart y Oscar Izurieta Ferrer. Diez días después, el “loco Dimter” viajaría a Panamá junto a más de 100 oficiales chilenos, para recibir un “curso de perfeccionamiento” en la Escuela de las Américas. Dimter tomó el “Curso de Orientación sobre Armas de Combate”, de un mes de duración. Después de su paso por el Estadio Chile, a comienzos de 1974, Dimter fue enviado a la Escuela de Blindados en Antofagasta. Sin embargo, por razones que aún no se han podido confirmar, fue dado de baja el 31 de diciembre de 1976. Esta baja a destiempo le permitió, y sin duda con algún aval político, postular a los beneficios de la Ley de Exonerados Políticos en febrero de 1999. Fue calificado como tal el 20 de enero del 2000. Se le acreditaron 11 meses, 29 días sin trabajo, por lo que tiene derecho a un abono por esa laguna previsional. No sería la primera vez que el Programa de Exonerados Políticos del Ministerio del Interior entrega beneficios a criminales. Ya les había pasado con el agente de inteligencia de la Fuerza Aérea, Rafael González Verdugo, procesado por el homicidio en 1973 del estadounidense Charles Horman en el Estadio Nacional, y con el capitán de Carabineros Fernando Chesta Puente, involucrado en la muerte de Sergio Verdugo en 1976. “A raíz del caso de González Verdugo, nos dimos cuenta que ‘se nos fueron’ unos ocho a nueve casos mal calificados, de militares que postularon como exonerados. A menudo contaron con el aval de un senador que certificaba su calidad de exonerado político. Pero era un proceso poco riguroso,” explicó un funcionario del Programa. Cuando postuló como “exonerado”, Dimter ya estaba inmerso en el aparato público y en algún momento en el camino, se tituló de contador-auditor. A principios de los ochenta, ingresó al Ministerio de Obras Públicas gracias a los buenos oficios del entonces ministro del ramo, general Bruno Siebert. Después, en 1985, ingresó a la Superintendencia de AFP, escalando posiciones hasta ocupar hoy un cargo de confianza de la Superintendenta Solange Berstein, quien debe conocerlo desde al menos 1994, cuando ella ingresó a trabajar como analista en la División de Estudios de la SAFP. En su oficina de Jefe del Departamento de Auditoría de Procesos Especiales y Pensiones en el piso 14 del edificio del Ministerio de Trabajo, Dimter no da pistas sobre su vida privada. Sólo tiene un escritorio y un estante con material de trabajo; ninguna fotografía familiar adorna el lugar; ningún libro revela sus intereses. Según testigos, ni siquiera permite que otros le sirvan el café. Él se hace todo solo. Y no quiere saber nada de sus antiguos compañeros de armas, a quienes les dio la espalda hace años. Publicado parcialmente en: La Nación (25 mayo 2006) Publicado en su totalidad en: Estocolmo.se, www.estocolmo.se (25 mayo 2006) http://www.estocolmo.se/chile/elprincipe_060526.htm PiensaChile, www.piensachile.com (25 mayo 2006) http://www.piensachile.com/content/view/962/10/ El Mostrador, www.elmostrador.cl (31 mayo 2006) El Siglo (5 junio 2006) Otros por reproducción libre ------------- 25 mayo 2006

viernes 25 de septiembre de 2009

La Búsqueda Inacabable de Mario Calderón Tapia

Mario en el Parque Italia, Julio de 1973.
Detenido-Desaparecido
25 de septiembre de 1974.
LA LUCHA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA. Los 119 hombres y mujeres detenidos-desaparecidos fueron castigados por la represión militar porque ellos(ellas) no aceptaron someterse à la Dictatura, se habían convertido en resistentes que « hacían desaparecer »con el objetivo de aterrorizar al pueblo y para paralizar su lucha. Mario era uno de ellos. Mario nació en Valparaíso el 23 de mayo de 1943, a los 16 años egresó de la enseñanza secundaria y comienza su participación en las luchas estudiantiles, momento en que se distingue por sus características de líder. Pronto asume la cabeza de organizaciones estudiantiles y es elegido presidente de la Federación de estudiantes Universitarios de Valparaíso. A los18 años comienza su vida de trabajador, como estudiante y después en los medios de comunicación en tanto que periodista, al mismo tiempo se desempeñaba como profesor-asistente en la cátedra de periodismo. A la edad de 19 años en más de una oportunidad desde el año 1964, se distingue comme Dirigente Nacional e Internacional. Es invitado a los países de América Latina y de Europa. El año 1968 llega, encontrándolo sumergido en las luchas obreras-estudiantiles haciendo parte de los Comités de apoyo a los sindicatos. En 1969 participa en las luchas de los estudiantes por la reforma universitaria, y en 1971 es miembro integrante en la comisión redactora de los estatutos de la carrera de periodismo de la universidad de Chile. Su vida de periodista social y su compromiso político se fundían en un solo hombre Mario un luchador íntegro y enérgico. En esa época conoce a Miguel Enriquez en Viña del Mar y comienza a militar en el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria. El golpe de estado de 11 de septiembre de 1973 lo sorprende con un cúmulo de altas responsabilidades políticas, sociales y profesionales. Su elección fue la de resistir y la de quedarse en nuestro país para luchar al lado de los trabajadores y continuar a hacer frente a la Dictadura sangrienta que sometía brutalmente, sin respetar a viejos ni a niños . Mario comienza a asumir tareas de Dirección con el objetivo de « reconstituir »el movimiento clandestino en condiciones muy dificiles y peligrosas.
Logró burlar a la represión durante un año. El 25 septiembre, a las 09:30 de la mañana en la vía pública, entre las calles Banderas con Catédral fue detenido por la DINA. Testimonios de los camaradas que lo vieron en las casas de torturas se acuerdan de él como un hombre optimista a pesar de sus heridas y quemaduras producto de la salvaje tortura. Una mañana del mes de Noviembre un agente de la DINA le ordena recoger sus efectos y de seguirle... Nunca más su familia lo ha vuelto a ver. El recuerdo de Mario permanece intacto en su familia y en sus camaradas de lucha. Los deseos entusiastas de Mario, de construir una sociedad justa y su postura consecuente han quedado en la memoria histórica de nuestro país, la cual continuaremos a seguir recuperando. Ni Perdón, Ni Olvido ! Hasta encontrarlos !
Aminie Calderón Tapia,25 de Septiembre de 2009.

jueves 16 de julio de 2009

EL CORONEL QUE DIJO NO!

15 de Julio de 2009 Realizan homenaje a militar que se negó a fusilar después del golpe militar Fallecido el jueves 9 de julio recién pasado, ex militar que se negó a participar de torturas y ejecuciones tras el golpe militar fue homenajeado en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, antes de la exhibición del documental Desobediencia, del que era uno de los protagonistas. "Nunca haga nada que sea contrario a su conciencia, aunque el Estado se lo pida” reza la frase de Albert Einstein que da comienzo al documental Desobediencia. Esa frase fue la que hizo carne hace más de 30 años Efrain Jaña, entonces coronel de Ejército, Jefe de Estado de Sitio en Talca para el Golpe de Estado de 1973, quien se negó a reprimir y asesinar a partidarios del Presidente Salvador Allende. En el marco de la Caravana de la Muerte, fue destituido, torturado; permaneció preso por cinco años y partió al exilio en Holanda. Jaña no sólo tuvo que vivir la traición y el castigo de sus propios compañeros de fila, sino que también sintió el alejamiento por años de uno de sus hijos - también militar –que miraba con recelo su actuar.Su historia junto a la de otros dos soldados fue plasmada en el documental “Desobediencia” de Patricio Henríquez. Un filme que narra lo vivido por estos tres hombres que, en momentos y lugares diferentes, desafiaron a la disciplina militar. En medio de conflictos políticos, en el marco de una dictadura o una guerra, recibieron la orden de matar bajo el mandato de obediencia debida y se rebelaron contra ello. Compartir su vivencia y experiencias reflejadas en el filme, era precisamente la razón por la que el ex coronel estaría presente en la actividad organizada por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, en un debate sobre "Ética, obediencia debida y FF.AA”, pero su asistencia no se pudo concretar, pues Jaña falleció el jueves 9 recién pasado.Es así que lo que en un comienzo se pensó como una conversación en torno al tema de la obediencia militar, cambió radicalmente su eje. Llegaron hasta el auditorium de la universidad, a rendirle homenaje: sus cinco hijos, compañeros de armas, el Subsecretario de Aviación, Raúl Vergara, el coronel ® de Aviación, Ernesto Galaz; Ángela Jeria, madre de la presidenta Bachelet; además de Francisco Vergara, rector de la universidad y Claudio González, presidente del directorio y secretario ejecutivo de FASIC, entre otros.En la jornada, se destacó la valentía de Jaña, su fuerza y coraje de hacer frente a algo difícil de vencer. Fue calificado por Raúl Vergara como un ejemplo para la nación. “fue un ejemplo para el país y su partida es una tremenda perdida para la institución”, señaló el ex militar, quien también forma parte de los uniformados que fueron castigados por las fuerzas armadas por negarse a participar de hechos inhumanos.Por su parte, Miguel Ángel Jaña, hijo del ex coronel con quien estuvo 15 años distanciado, valoró la valentía de su padre, su fuerza y consecuencia. “Mi padre no desobedeció ninguna orden, al contrario, obedeció todo lo que se le ordenó bajo su criterio, moral y su ética militar. Gracias a eso no murió más gente en Talca”.Francisco Vergara, recto de la universidad, destacó la vida del ex coronel como “una lección de desobediencia frente al rechazo de toda orden, norma o exigencia que obliguen a torturar, asesinar o violar los derechos humanos. Desobedeció a una tiranía y defendió los principios que todavía nos orientan socialmente”, sostuvo.El coronel Efraín Jaña falleció producto de un ataque cardio respiratorio. Fue enterrado el viernes 10 del presente, en Con Con, el mismo día en que cumplía 83 años. Recibió los honores militares correspondientes, acompañado de sus compañeros de armas e hijos. http://www.elmostrador.cl/index.php?/noticias/articulo/realizan-homenaje-a-militar-que-se-nego-a-fusilar-despues-del-golpe-militar/

miércoles 8 de julio de 2009

Comunicado: La comisión Valech se abrirá de nuevo

La tortura hoy en el discurso y la práctica del gobierno -denuncias de Informe 2009 de la Comisión Etica Contra la Tortura por Lucía Sepúlveda Ruiz Con satisfacción fue recibida por miembros de la Comisión Etica Contra la Tortura la noticia de que el gobierno de la Presidenta Bachelet está concluyendo la tipificación del Delito de Tortura en los términos que le fue solicitado en el examen periódico (EPU) rendido por el gobierno chileno ante Naciones Unidas recientemente. La información fue entregada por María Luisa Sepúlveda, delegada presidencial de Derechos Humanos en una reunión sostenida el viernes 3 de julio con miembros de la Comisión Etica Contra la Tortura, que preside Juana Aguilera. Precisamente la delegada acusó recibo oficial del informe anual de la entidad de derechos humanos anual sobre tortura y delitos de lesa humanidad perpetrados en Chile hoy, en democracia y también de casos de impunidad, prisión política y discriminación por aplicación de la justicia militar a procesados civiles. Este informe ha sido dado a conocer asimismo a instancias internacionales de derechos humanos que observan la situación de Chile, en especial el Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas. El documento había sido dado a conocer por esta organización en el Día Internacional Contra la Tortura, el 29 de junio. El gobierno anunció este año la conmemoración oficial de este día, hecho valorado por la Comisión Etica Contra la Tortura, que desde su nacimiento en 2001 se esforzó por insertar el tema de la tortura en la agenda política y de derechos humanos. Por décadas la Concertación y los poderes del Estado ignoraron ese delito de lesa humanidad, que está íntimamente ligado a la prisión política y ha sido parte histórica de las demandas de justicia y reparación formuladas por las organizaciones de ex presos políticos. Reapertura de Comisión Valech Al respecto informó la delegada que en los próximos días se dará a conocer la reapertura de la Comisión Nacional sobre Detención Política y Tortura (la llamada “Comisión Valech”) que calificará casos de víctimas de prisión política y tortura no considerados anteriormente. La composición de la Comisión será diferente –expresó la funcionaria- pero mantendrá en su interior las mismas sensibilidades políticas que la caracterizaron originalmente. Los remplazantes de Monseñor Sergio Valech, Miguel Luis Amunátegui y Lucas Sierra, quienes por diversas razones no podrán reasumir esas funciones, fueron nominados por ellos, según Sepúlveda. La Comisión Valech estuvo integrada además por la propia María Luisa Sepúlveda, junto a Luciano Fouillioux, José Antonio Gómez, Elizabeth Lira, y Álvaro Varela. La Comisión Etica reiteró su exigencia respecto de que se considere la situación de los ex menores y de las víctimas que sufrieron cárcel o tortura en recintos no considerados oficialmente como centros de detención, o en el exterior, a resultas de la Operación Cóndor. Juana Aguilera fue invitada en la oportunidad a la ceremonia en que la Presidenta Bachelet, ratificó el 6 de julio de 2009, el Estatuto de Roma, por el cual Chile se adhiere a la Corte Penal Internacional (CPI) permitiendo que los delitos de lesa humanidad que se produzcan aquí puedan ser conocidos en última instancia por ese tribunal internacional. Chile era el último Estado sudamericano que quedaba por unirse al tribunal internacional con sede en La Haya, encargado de juzgar crímenes de guerra y lesa humanidad. La Comisión Etica ha venido representando ese tipo de delitos, particularmente el de tortura, en todos los informes entregados en los últimos años el día 29 de junio –Día Internacional de Solidaridad con las Víctimas de la Tortura- a la Presidenta Bachelet, y con anterioridad, al ex Presidente Ricardo Lagos. Muertes por tortura El informe 2009 de la Comisión Etica documenta casos que preocupan fundamentalmente a la entidad: la desaparición forzosa y posible muerte en tortura de un menor mapuche, José Huenante Huenante en 2005, y los casos de un total de 59 luchadores sociales mapuche y activistas de su causa que están en prisión política o en libertad condicional cumpliendo sentencia o medidas cautelares. Detalla asimismo casos de tortura y montajes político-judiciales que afectan a luchadores sociales mapuche y no mapuche –como la documentalista Elena Varela- y denuncia la aplicación de la ley antiterrorista a un total de 28 de los detenidos, tanto en el gobierno de Lagos como durante el gobierno de Bachelet. Deplora la impunidad ante los casos de la muerte por tortura de Johnny Cariqueo y el homicidio de Matías Catrileo. En la oportunidad se pidió también atención al caso de la luchadora social mapuche Mireya Figueroa (47 años) de la comunidad Tricauco, detenida el 4 de junio de 2009, acusada de participar en el incendio del Fundo Poluco Pidenco de Forestal Minico en 2001. Ella es madre de cuatro hijos y padece de un avanzado cáncer. La Comisión hizo un llamado a la Presidenta Bachelet a desistir de aplicar la legislación antiterrorista en este caso. La detenida es acusada de participar en el incendio del Fundo Poluco Pidenco de Mininco en diciembre del 2001, hecho por el cual permanece en prisión, entre otros, Patricia Troncoso, juzgada por ley antiterrorista y condenada por declaraciones de testigos sin rostro. También se reiteraron –entre otras preocupaciones- las demandas del levantamiento de las disposiciones de secreto respecto de los nombres de los torturadores registrados por la Comisión Valech respecto de lo cual no hubo respuestas positivas. Sobre el otorgamiento de una reparación real a las víctimas de tortura, se informó que ello será posterior a los resultados de la nueva Comisión calificadora y debe ser materia de ley. Asimismo se hizo ver a la representante de la Presidenta Michele Bachelet la urgente necesidad de poner fin a las penas de extrañamiento que condenan a decenas de chilenos a morir en el extranjero por haber sido luchadores antidictatoriales no considerados como tales al inicio de la transición o por haber protagonizado situaciones posteriores vinculadas a esa lucha política. La Comisión Etica Contra la Tortura se adhiere así a la movilización del colectivo denominado “Vuelvo” que ha retomado estos planteamientos ya impulsados anteriormente por esta entidad. -- Lucía Sepúlveda Ruiz http://periodismosanador.blogspot.com/

miércoles 17 de junio de 2009

TESTIMONIO DE UN EX- LICEANO...como nosotras.

Amigos, poetas, compañeros Vengo exhausto, agotado pero alegre. Estuve toda la mañana, pero toda la mañana, con el Juez Montiglio más de cuatro horas sin descanso. Volví a relatar lo sucedido en el año 1974. El Juez me agradeció sinceramente por mi relato "tan detallado" lo consideró sincero y como un aporte a su investigación, Según él nadie había sido capaz de dar una declaración jurada con tanta valentía e imparcialidad, me agradeció y me pidió disculpas por lo prolongado del procedimiento. ¿Qué fue lo que aprendí hoy en la mañana? La búsqueda de la verdad es la fuente de toda justicia, no hay que renunciar nunca en encontrar la verdad, puede tardar pero llegará, hoy lo comprobé. Por años he conservado esta misma declaración, nunca me dejé tentar por un cambio en función de algo, siempre he sostenido que uno debe ser sincero, honesto y decir lo que uno vio, sintió y nada más. En día del Patrimonio nacional, estuve como guía en la casa de Londres 38, esa experiencia me sirvió para transmitirle al Juez la atmósfera que los detenidos y detenidas vivieron, es cierto mi condición de Poeta me da más herramientas con el lenguaje, pero es por un bien superior, describí como eran los interrogatorios, como fueron planificados, como los guardias participaron en la tortura de los detenidos, como en las distintas dependencias se usó la tortura sicológica y física, hablé de como se denostaba a los detenidos, como los guardias DINOS se aprovecharon de la condición de género y abusaban de las mujeres, también di testimonio como permanentemente éramos amenazados de muerte, como éramos golpeados fuera del marco de un interrogatorio, como los guardias DINOS usaban en los cuerpos de los detenidos el magneto eléctrico solo por el placer de ver el dolor, el sufrimiento, le describí un día de detención, una noche, un suspiro, un llanto. En definitiva le dije que fuimos torturados todo el tiempo de la detención, tortura es también ser privado de los derechos más elementales, no poder ir al WC, no comer, no beber agua, recibir insultos, golpes en la cara, empujones, tortura es también escuchar los gritos desgarradores de otros detenidos cuando eran torturados. Entonces la verdad es importante, siempre estaré dispuesto aportar para que ella surja y se haga justicia. Santiago 16.06.09. Jorge J. Flores Durán
Jorge, tenía 16 años. Estudiante de la enseñanza media en el liceo José Victoriano Lastarria.
Es sobreviviente de la "casa de la calle Londres, 38(cuartel clandestino en donde se llevaron acabo torturas y posterior desparecimiento de jovenes como él ,...como nosotras.
LONDRES 38
(Un número desaparecido)
Editorial Arauco.
septiembre 2003.
JORGE FLORES DURÁN.

miércoles 10 de junio de 2009

El regreso de la primera víctima chilena de la Operación Cóndor. Por Alejandra Carmona .

Fuente: http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20071229/pags/20071229205750.html El último vuelo de Cristina Después de casi 30 años, Cristina Carreño volvió a Chile. Su cuerpo pequeño, un metro 55, comprimido en una urna de madera, cruzó la cordillera desde Argentina. Viene a encontrarse con sus hermanas y sobrinos que ya no preguntan dónde está. Asiento 7C. Pasillo. Cristina debería haber llegado con un vestido negro y una camisa blanca. Maquillaje rosa. Con el pelo negro, escarmenado y un peinado alto que hiciera crecer su metro 55. Seguramente habría ocupado los kilos que le correspondían como viajera con un cerro de regalos para sus tres sobrinos, sus hijos putativos. En su maleta, desvencijada con tanto trajín, habría optado por acarrear libros de literatura feminista y un par de pilchas. Lo justo y necesario. Nada muy ostentoso. A Cristina no le gustaba exagerar. La simpleza de sus 33 años sólo se quebraba cuando sonreía. Dicen que cuando Cristina sonreía, su cara se volvía tan pequeña que parecía un pañuelo, y sus labios insolentes, el mundo. Sus amigos y familiares coinciden en que la última vez que la vieron iba riendo. La última vez que cerró la puerta de su casa para partir a Europa por un trabajo de coordinación en el Partido Comunista, iba riendo. Cuando vio a su hermana Lidia por última vez, en la Clínica San Pancracio en la calle Sierra Bella, a pocos minutos de haber parido, iba riendo. Cuando visitó a sus sobrinos con un juguete en la mano para cada uno para despedirse porque viajaría a Europa por una misión secreta del PC, también reía. Nadie sabe si cuando la lanzaron al mar, a fines de 1978, los asesinos lograron desdibujar su sonrisa. Nadie sabe si cuando su pequeño cuerpo torturado se sumergió en el agua salada del Atlántico, fueron sus labios los que la sacaron a flote y la salvaron de perderse en el fondo del mar. .- UNAS BOTAS POR VIETNAM El vuelo 462 de Lan viene completo. Por las ventanas se ve el cielo celeste y brillante. Se asoma impúdica la Cordillera de los Andes. Tiempo de vuelo: 90 minutos. Santiago registra 22 grados de temperatura. Todavía falta para llegar a destino. El reloj marca las nueve de la mañana. Temprano todavía para Cristina. Ella hubiese elegido otra hora para viajar, porque le gustaba quedarse hasta tarde en la cama, cuando podía, el resto del tiempo era irreductible. Tenía que ser responsable, sobre todo por el "partido, sus compañeros y los trabajadores", como recuerdan sus amigos. Era una guerrillera preparada para cualquier batalla. En 1967, cuando marchó por Vietnam desde Santiago a Valparaíso, se preparó con tiempo: se compró un par de botas de gamuza café, unas parecidas a las que su hermana Dora había traído de un viaje a la URSS. Con ellas caminó durante horas, hasta hacer pedazos las suelas. "Cristina era una mujer tan solidaria que no pensaba en ella. Sabía que su felicidad no era completa si había otras personas, en su misma condición, que no eran felices", ha repetido Dora en discursos y entrevistas. Dora espera ahora en el asiento 7C, pasillo, que el avión toque tierra chilena. Mientras pasa el tiempo, recuerda los ojos profundos de su hermana y la angustia de su desaparición. Era julio de 1978 y Cristina sólo hacía escala en Buenos Aires el día que fue secuestrada por agentes de la dictadura argentina. Fue la primera víctima chilena de la coordinación de los gobiernos represores de Latinoamérica, llamada Operación Cóndor. Tiempo después, su familia se enteró por otros compañeros de partido que Cristina había sido torturada en uno de los más temidos centros de tortura de Buenos Aires, El Olimpo. En cautiverio la apodaron "la chilena". Nunca abrió la boca para delatar a algún compañero. Sus captores se ensañaron. La rabia se expresó en su cuerpo pequeño que apareció inerte en una playa de La Plata en diciembre de 1978.
UN OSARIO
En el sector de carga del avión espera Cristina. Después de casi 30 años volverá a Santiago. A su casa de la calle Rosemblut, en Ñuñoa. Volverá al parrón de uvas negras, al damasco. Al familión partido en dos después de 1973. No estará su padre ejecutado político , tampoco su hermano detenido desaparecido . Pero sí sus sobrinos, los hijos de sus sobrinos. Lidia y Dora, que abrocha su cinturón para aterrizar. En Santiago son casi las diez de la mañana. Es viernes 28 de diciembre. Parece una broma del Día de los Inocentes, pero no lo es. Después de tanta espera, Dora deja su asiento y baja a esperar el recibimiento para su hermana. Es una decena de amigos, familiares y compañeros de militancia. En un salón preparado para la ocasión se escucha la melodía sentida de las mujeres de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Una señora de unos 90 años carga un afiche con cinco fotos en su pecho. La pregunta dónde están es por cada uno de sus cinco hijos muertos. Entonces entra Cristina, con una bandera cruzada en el pecho. Su hermana Dora se pone en pie. Y la recibe. Todo lo que hay de ella está puesto enfrente: un ataúd café y pequeño donde están guardados los huesos que fueron desenterrados por vecinos de La Plata y que recién hoy llegan a sus manos. Cristina es apenas un osario, un osario de pena upelienta: cantan "La Internacional" la Jota de Ñuñoa y sus compañeros vivos. Dora mira alrededor y ve llanto. Y ella no entiende por qué la gente llora. Por qué esto es un funeral. Por qué la pena negra si Cristina cruzó por fin la cordillera.